El Gobierno nacional avanzó con un esquema de concesiones que asfixia al transporte, donde un camión gastará más de $20 millones anuales en los nuevos peajes de la Ruta 11. El "impuestazo" dejó en ridículo la estrategia del gobernador Maximiliano Pullaro y la Bolsa de Comercio de Rosario, quienes estaban concentrados en presionar a los intendentes para quitarles la tasa de mantenimiento de caminos.