Pérdidas millonarias en la economía regional y nacional tras el conflicto de los aceiteros

Durante los 26 días que duró la huelga implantada por la Federación de Trabajadores Aceiteros se perdieron miles de millones de pesos. Para la zona, la cifra ronda, por lo menos, 30 millones de pesos.

Los daños ocasionados para el circuito de la economía nacional fueron cuantiosos: se produjo el retiro de los exportadores y las fábricas del mercado físico de granos, además de no registrarse compras de consideración a precio hecho desde mediados de mayo.

Por eso, la cifra que dejaron de percibir los productores, los acopios, las cooperativas y los corredores asciende a $ 6.100 millones.

Es que al no contar con ingresos por la venta de los granos, tuvieron que recurrir en un 40% de ese monto a un adelanto en cuenta corriente, sobregiro o préstamo por otro medio (ejemplo descuento de cheques de pago diferido en Bolsa). Con una tasa de interés promedio del 38%, el costo financiero incurrido en estas dos semanas ascendería a unos $ 40 millones.

Además:

-Pérdidas económicas para el productor: por la necesidad de implementar con urgencia estrategias de almacenaje de granos, la erogación total asciende a $ 80 millones, aproximadamente; un gasto que los productores no tenían pensado afrontar.

-Ingresos no percibidos por parte del transporte camionero: los granos que no se descargaron ascendería a 812.000 toneladas, que surge de multiplicar los 29.000 camiones por 28 toneladas por vehículo. Si tomáramos como distancia promedio una recorrida por cada camión desde una chacra o un acopio al Gran Rosario, unos 200 kilómetros, con un flete camionero de $ 259,67 por tonelada, los ingresos que habrían dejado de percibir los transportistas sería de $ 210 millones.

-Los costos de los buques parados por el conflicto: hubo 41 buques que quedaron afectados por el conflicto, algunos de ellos con 24 días de demora. El barco tiene un costo diario de aproximadamente U$S 15.000, lo que implica una pérdida económica de U$S 6.150.000. A este valor habría que sumar otros 75 buques que con una demora de 4 ó 5 días, lo que demandó una pérdida adicional de U$S 4.500.000.En consecuencia, las pérdidas acumuladas por la demora de los buques ascenderían a U$S 10.650.000.

-Pérdidas por la paralización de las plantas aceiteras y terminales portuarias: los cálculos se estiman en unos U$S 7.600.000.

A ello debe sumarse un rápido cálculo del dinero que se perdió de circular en la zona. Tomando en cuenta que sobre un estimado de 27 a 28% de aumento salarial para marzo (como suele ocurrir habitualmente), solamente para los aceiteros del departamento San Lorenzo se “evaporaron” unos 30 millones de pesos.

La cuenta surge de un promedio de $ 3000  de aumento para los 3 mil trabajadores de este rubro, que durante tres meses (marzo, abril y mayo), termina en esa cifra.

Y si a ello se suma el monto que por igual motivo aún no percibieron los beneficiarios del denominado COPA, que todavía discuten un porcentaje del 42% (lejos del propuesto 27% estimado por el gobierno), las pérdidas para el comercio regional es un mayor.

La ausencia de ese dinero circulante se agrava cuando el comercio sanlorencino sostiene que este año la retracción en ventas se acentuó.

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