Borracho quería manejar y su mujer no lo dejó, llamó a la policía y les pegó a los uniformados


Durante la madrugada de ayer, la policía debió intervenir sobre un hecho de discusión familiar que terminó por convertirse en un caso de agresión y resistencia a la autoridad.

Todo comenzó cuando un hombre, identificado como Pablo A, regresó a su casa después de haber tomado algunas copas de más.

Su esposa, harta de esta situación, le escondió las llaves de auto que quería conducir, y tras una discusión, que según ella, Estefanía O, siempre se produce cuando está beodo, resolvió echarlo del hogar y trancar la puerta.

En la calle, el borracho gritaba e insultaba a su pareja, reclamándole que solo le entregue la llave del vehículo para irse de ahí. Pero a pesar del enojo de la mujer, mantuvo su cordura y se las negaba, pues en dicha condición, era imposible que pudiera conducir.

Por eso, y con el paso de las horas, decidió llamar a la policía, que al arribar al lugar, en inmediaciones de Gaboto y Ayohuma, en San Lorenzo, intentó calmar al sujeto y explicarle que era imposible que subiera, así, a un auto

Lejos de entrar en razones, comenzó a insultar a los policías, diciéndoles que sabía mucho de leyes,, pues había estado detenido en otras ocasiones, y que si no se retiraban iba a hacer todo lo posible para exonerarlos de la fuerza.

Posteriormente comenzó a empujar a un uniformado e intentó golpear, con sus puños, a otro.

Eso fue ya suficiente para reducirlo y colocarle un juego de esposas, tarea que no fue fácil pues en todo momento se resistió.

Finalmente fue detenido y llevado hasta sede policial, donde durmió hasta que se le pasó la borrachera.

 

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