Reunión cumbre entre Nación y Provincia para evaluar alternativas a favor de la producción de biodiesel


El ministro de Agroindustria de la Nación, Ricardo Buryaile, y el gobernador de Santa Fe, Miguel Lifschitz, analizaron ayer, junto a representantes de las cámaras empresarias del sector, posibles acciones y soluciones para la crisis generada tras la decisión del gobierno de Estados Unidos en elevar los aranceles a la importación de biodiesel local, lo que hace imposible seguir vendiendo en ese país.

“Hemos repasado la situación general a partir de la decisión unilateral de Estados Unidos (elevó los aranceles de importación hasta el 59 por ciento) y analizamos alternativas. Por un lado, negociaciones que se está realizando el propio presidente de la Nación con el gobierno del país del norte, buscando un ámbito de diálogo que permita volver a discutir la situación; y por el otro, se están estudiando alternativas para incrementar el mercado interno”, destacó el gobernador.

“Esta situación afecta a muchísimas empresas y trabajadores en nuestra provincia, y también de otras como Córdoba y Entre Ríos, en menor proporción”, agregó, en alusión a los etrritorios donde se encuentran la mayoría de las refinerías de biocombustibles, aunque las dedicadas a su producción con destino exclusivo para la exportación, se concentran gruesamente en tres ciudades: San Lorenzo, Puerto San Martín y Timbúes. Y son estas las verdaderamente afectadas con la media del gobierno norteamericano.

“Queremos ver cómo podemos lograr que un volumen mayor de biodiesel pueda destinarse al consumo interno y al corte de los combustibles fósiles; esto implica gestiones con el Ministerio de Energía y para eso se planteó una mesa de biocombustibles en conjunto, con esta cartera”, resumió Lifschitz, tras el encuentro.

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