“Son traidores e hijos de put…”. Mensaje de un cura de la región a los políticos que apoyan la reforma previsional

Declaraciones del sacerdote bermduence Salvador Yacco. “No estoy de acuerdo con las agresiones, pero lo mínimo que se merecían era poner una bomba ahí dentro”, indicó en referencia al Congreso. También apuntó a las cerealeras

Auténtico y sin pelos en la lengua. Así fue, es y será Salvador Yacco, cura párroco de la Parroquia Santa catalina, de Capitán Bermúdez, desde donde hace años pregona el evangelio y la defensa de los derechos de los trabajadores.

Es el mismo sacerdote que junto a algunos pares, como Jorge Aloi y Tato Aguiar organizaron, en aquellos tumultuosos años 90, protestas y movilizaciones para denunciar el plan de expulsión laboral masiva que sufrió el Cordón Industrial tras el cierre de numerosas plantas fabriles.

De izquierda a derecha Aguiar, Aloi y Yacco; después de tantas marcha sy años, volvieron a caminar juntos.

Ya por entonces, no se quedaba quiete ni le temblaba la pera para denunciar al gobierno nacional que encabezaba Carlos Menem. Tramposo lo hizo cuando tuvo que apuntar al gobernador Carlos Reutemann o al titular del Arzobispado de Rosario (algo así como su jefe). Igual sucedió cuando el ex intendente Gerardo Carlucci despidió a un grupo de agentes municipales.

Ahora, con esos antecedentes y todo lo que pasó en el medio, menos se calla a la hora de opinar, en este caso, sobre la aprobación que el Congreso dio a la reforma laboral y al impulso que el macrismo sostiene para una reforma laboral.

“La Iglesia está en absoluto silencio, la indignación tiene que brotar del estómago, del corazón, de las tripas, de nuestros labios, de nuestras mentes. Tanto dolor por lo que pasó en el Congreso con los jubilados (aludiendo a la Reforma Previsional) cuando cayeron algunas piedras; no estoy de acuerdo con las agresiones, pero es lo mínimo que se merecían. Habría que poner una bomba ahí dentro (sic), son traidores y, perdóname la expresión, pero son unos hijos de puta”, precisó.

“Deberían salir los obispos a decir esto mismo como lo digo yo, son traidores (los legisladores) y entregadores del pueblo que se cantan en los pobres, en los jubilados y en los chicos. Pero los obispos tienen intereses porque la Iglesia Católica está subvencionada y sostenida por el gobierno, tenemos que ser honestos en esto. La Iglesia tiene que ser la voz de los que no tienen voz, salir a decir lo que tiene que decir sin miedo a lo que venga, pase lo que pase, estando al lado de los que menos tienen y más sufren”, agregó.

Salvador Yacco, a la izquierda, participando de una movilización convocada para reclamar justicia social.

Como no podía ser de otra manera, Yacco también tuvo una especial mención para el empresariado de la región, y su blanco fueron, esta vez, las cerealeras.

“Con sus puertos privados son dueños del río Paraná, imponiendo con sus socios terratenientes y testaferros cipayos del imperialismo la mono producción sojera. Y contando con el beneplácito de los gobiernos nacional, provinciales y locales, se llevan ganancias millonarias con salarios de hambre”, apuntó.

Fuente: El Urbano

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