Los denunciaron por un robo y fueron perseguidos y heridos por balas de una escopeta


Anoche, pasadas las 22, una gresca de grandes dimensiones se produjo entre un grupo de vecinos a la altura de calle Oroño al 1900, en San Lorenzo, donde previo a ello se denunció la detonación de armas de fuego.

Arribados un grupo de policías se encontró con gente sobre una vereda arrojando piedras a otra otras. Dispuestos a hacer cesar tal hostilidad, y en ese objetivo es que entrevistan a un joven, visiblemente nervioso, que les informa que en un domicilio de calle Fray Garciía (a la vuelta) había varios heridos de arma de fuego.

Efectivamente, arribados al sitio indicado al 2700, se identificó a Julián Z, quien presentaba una herida en la parte baja del tórax, como también a Uriel U y Gustavo A, con lesiones en sus miembros inferiores, por lo que todos fueron derivados al hospital local. Previo a ello, el primero de los citados, apuntó al agresor, a quien dijo haberlo denunciado por robo y, en venganza, se la agarró con el y sus sobrinos y fueron blanco de su ira que ejecutó con un par de escopetas.

Con tales datos, los policías se apersonaron hasta su domicilio y lo detuvieron. Inmediatamente se libró orden para requisar el domicilio en busca de las armas, que fueron entregadas por el hijo del apresado, objetando que su uso, en manos de su progenitor, tuvo por razón “defender a su familia, amedrentando a un grupo de delincuentes”, que no eran otros, según su decir, que los lesionados.