Volvieron a la escena pública las dos CGT San Lorenzo, pero ninguna convence a los obreros

Los gremios que conforman uno y otro confederal son fuertes y exitosos, pero juntos no logran amalgamar una propuesta política seductora

El mes pasado se vieron en acción a las dos CGT San Lorenzo: la que tiene a Jesús Monzón como secretario general y a la que lidera Edgardo Quiroga. La primera se hace llamar CGT San Lorenzo, aunque desde la vereda de enfrente dicen que su actual composición no está reconocido por la CGT nacional; y la otra, que se hacía llamar igual, discontinuó sus apariciones en público, retomó bajo nombre de Intersindical del Cordón Industrial, pero finalmente, volvió a utilizar el de CGT San Lorenzo.

La primera se movilizó a principios de septiembre al convocar un paro por 24 horas en el Cordón Industrial. La otra lo hizo el pasado 25 en adhesión a la huelga nacional.

Si bien tienen diferencias políticas, ambas coincidieron, durante una y otra medida de fuerza en la escaza cantidad de gente que movilizaron para una y otra convocatoria, logrando reunir, apenas, a un millar de personas.

Primero fue la CGT del municipal bermudence Jesús Monzón, que organizó un acto en la Rotonda de los Trabajadores (San Martín y Sargento Cabral) y cuya concurrencia fue integrada, en gran parte, por organizaciones políticas y sociales, y gremios de Rosario, como CTA, Amsafe y ATE, entre otros.

Concentración de la CGT que preside Jesús Monzón, en la Rotonda de los Trabajadores, en el último paro de alcance regional.

Luego fue el turno de la CGT del otro municipal, Edgardo Quirgoa, que fue algo más allá y eligió como sitio de concentración la tradicional esquina de los bancos, una ochava muy amplia que no es fácil de “llenar”. Y convocó una cifra similar de manifestantes.

Si el poderío de estos confederales se midiera en su capacidad de movilización, podría decirse que son un fiasco. Sin embargo, poseen un respeto ganado por su historia y porque los gremios que las integran son, individualmente, poderosos y exitosos.

Vale como ejemplo de ello el reciente accionar del Sindicato Aceitero, que ante los retiros voluntarios anunciados por Bunge en Puerto San Martín les instaló una carpa de protesta en la puerta y amenazó un paro por los medios de comunicación; ello fue suficiente para canjearlos por un “reto” a operarios que no cumplían con los mandatos de trabajo de la empresa.

Movilización en la esquina de los bancos durante el paro del 25. Salvo Uocra, el resto de los gremios movilizó muy poco.

O la también protesta montada por el Sindicato de Camioneros en Dow por el despido de unos choferes de una empresa contratista. Algunos días de reclamo y el entorpecimiento en la logística de la multinacional sirvió para que fuera la misma industria química la que iniciara las gestiones para el pago de salarios atrasados e las indemnizaciones, además de bregar por la reinclusión laboral de esos trabajadores.

Ejemplos como estos sobran en otros gremios, como el Sindicato de Trabajadores Municipales de San Lorenzo (y de Fray Luis Beltrán, también) donde Edgardo Quiroga es líder indiscutible, o el Sindicato de Obreros y Empleados Petroquímicos Único (Soepu), que a base de reclamos, huelgas y piquetes se ganó el “respeto” de los patrones.

Y la lista sigue con el Sindicato del Petróleo, Gas y Biocombustible que supo sortear el desfalco impositivo y financiero del empresario “K” Cristóbal López en Oil Combustible, asegurando el pago de sueldos, con aumentos incluidos, e indemnizaciones completas a pesar que la refinería estuvo todo este tiempo paralizada. O el Sindicato Único de Trabajadores de Concesiones Viales (Sitracovi) que, a fuerza de movilizaciones y protestas logran la comprensión de los concesionarios de rutas para acordar aumentos salariales y mejoras laborales. O la UOCRA, uno de los que más cantidad de afiliados nuclea en la región y que campea, a pesar de la merma laboral en todo el país, la conservación de esos empleos en el Cordón Industrial.

Hoy, Jesús Monzón, titular de CGT San Lorenzo, no quiere dejar dudas sobre dónde está parado y se fotografió con Hugo Moyano.

Y como estos gremios hay muchos más con políticas igual de exitosas que se comprueban en un zona de actuación no muestra una sangría laboral como en otros lugares del país, salvo por algunos casos específicos que responden más a un personal sobredimensionado, como alega el gobierno nacional en Fabricaciones Militares, o por un desfalco financiero en Oil Combustible.

En la misma línea pueden incluirse a Ar Zinc, cerrada por falta de inversiones para incorporar nueva tecnología que la dejó fuera de mercado, y Buyatti, que sostiene una situación similar, pero con su personal bajo un sistema bastante particular de suspensiones.

Si bien los dirigentes alegan que hay más despidos y propuestas de retiros voluntarios, lo dicen más para hacer política que en honor a la verdad medida en estadísticas.

En conclusión, esa fuerza y éxito individual que estos sindicatos emprenden cada vez que son llamados a entrar en acción, no pueden trasladarla a un movimiento político en conjunto.

Desde hace años que estos confederales están excluidos de las negociaciones para el armado de listas electorales, ocupando, en el mejor de los casos, algún lugar de improbable selección del electorado.

También somo CGT San Lorenzo…pero la otra. En el acto del paro 25, no ocultaron una amplia bandera con la leyenda del confederal.

La inmensa mayoría responde al peronismo, como es típico en el país, y en San Lorenzo el último hombre fuerte del movimiento obrero organizado en ocupar un cargo político fue el ex intendente Hugo Rippa, hace de esto varias décadas. O más acá en el tiempo, el petrolero Rubén Pérez, que ocupó una concejalía durante un par de años. Luego de ellos, nadie más volvió a revestir un cargo electivo ni partidario de respeto.

En un Cordón Industrial como el que posee esta región, uno de los más importantes de toda Latinoamérica, con decenas de sindicatos exitosos y con protagonismos reconocidos como tal, cómo se explica, entonces, que no logra amalgamar un movimiento para que, de forma conjunta, repliquen esa modalidad de obrar.

Por eso, con un movimiento organizado que tiene su división por intereses personales y, por qué no, algo mezquino, una proyección política será difícil de concretar. Y con tantas divisiones se impone más un debilitamiento que una fortaleza, más aún, cuando tales diferencias vienen sosteniéndose desde hace años.

¿Hay tercera posición? En realidad hay gremios que no acuerdan con una ni otra corriente, como el caso de los petroleros o los portuarios, pero tampoco apetecen alzarse con una responsabilidad así.

Hoy la CGT San Lorenzo conducida por Jesús Monzón y liderada por Pablo Reguera se abrazó a Hugo Moyano, el ex kirchnerista que se trasformó en macrista y que ahora vuelve a coquetear con el peronismo cercano a la ex presidenta, mientras que Quiroga y compañía están más cercanos al triunviro (o ex triunviro, tras la renuncia de Smith).

MÁS NOTICIAS
Robo con arma blanca, el Juez lo encontró culpable y le fijo la pena de no consumir drogas y alcohol

Robo con arma blanca, el Juez lo encontró culpable y le fijo la pena de no consumir drogas y alcohol

Kevin Dario Saban fue condenado en los tribunales de la ciudad de San Lorenzo a prisión condicional por 3 años y abstenerse de consumir estupefacientes y de abusar de bebidas, por un hecho de robo simple con arma blanca.

VIDEO: se robaron una bicicleta en Fray Luis Beltrán y todo quedó filmado

VIDEO: se robaron una bicicleta en Fray Luis Beltrán y todo quedó filmado

Se produjo sobre calle Avellaneda y Rivadavia, su dueño difunde las imágenes para poder recuperarla

Mohmed se prepara para volver a Africa: “No sé si encontraré a mi madre o a su tumba”

Mohmed se prepara para volver a Africa: “No sé si encontraré a mi madre o a su tumba”

El refugiado liberiano que llegó a San Lorenzo hace 19 años planea volver a su país en 2019. "Nunca he tenido contacto con mi tierra", dice. Tiene un hermano gemelo y una hermana. "No sé si están vivos o muertos", reconoce.