Valeria Mazza: “Los hombres y las mujeres vinimos al mundo para diferentes cosas”


Valeria Mazza opinó sobre el feminismo con declaraciones en la que mezcló gestos banales (como actos de cierta ‘caballerosidad’ de los que el feminismo no reniega), cuestiones estéticas de la feminidad y los roles sociales asignados históricamente (algo por lo que sí se batalla).

De la lucha por la violencia de género, la reivindicación del aborto seguro, legal y gratuito y la maternidad deseada, no mencionó nada.

La ex modelo, que actualmente da clases en la Universidad de Palermo sobre moda y Comunicación, comenzó reivindicando la lucha por los mismos derechos entre hombres y mujeres.

“Me parece fantástico que las mujeres sigamos peleando por nuestros derechos. Ha habido una desigualdad durante muchísimos años hacia el género y creo que hemos avanzado y ganado muchas batallas, pero queda un largo camino por recorrer”, opinó, con atino, en Todas las tardes.

Luego llegó lo más polémico. “Pero creo que no me gusta cuando la mujer pierde feminidad en esta lucha”, agregó.

“No me gusta cuando la mujer pierde feminidad en esta lucha. No tiene que ver por el lugar donde estás sino que vinimos al mundo para diferentes cosas. Algunas cosas las podemos compartir pero otras no”.

“Las mujeres somos distintas, creo en la lucha por la no desigualdad pero tampoco tenemos que ocupar el mismo lugar que los hombres porque no somos iguales, ¿entendés?”, sostuvo.

Acto seguido, se metió en los roles sociales. Si el feminismo cuestiona que el rol de la mujer en la sociedad es producto de una construcción cultural, Mazza, contrariamente reivindicó eso.

“No tiene que ver por el lugar donde estás sino que vinimos al mundo para diferentes cosas. Algunas cosas las podemos compartir pero otras no”, aseguró. E insistió: “no me gusta la mujer que pierde la condición femenina”.

Una de las panelistas acotó: “¿cómo dejarse pelos en las axilas, esas cosas?”. Y la modelo dio a entender que el feminismo tiene que ver con “copiar” lo que (culturalmente) estuvo designado a los hombres, como las trompadas: “no necesitamos para demostrar que somos capaces agarrarnos a trompadas. Tenemos otras capacidades y lo podemos hacer desde otro lugar”.

Luego elogió: “las mujeres somos inteligentes, intuitivas, tenemos la capacidad de hacer un montón de cosas al mismo tiempo, que los hombres no pueden hacerlo”.

Y finalmente remató sus teorías valorando el rol (social) materno asignado en años de historia: “La educación de nuestros hijos en la mayoría de los casos está en poder de la madre”.

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