La venta de la Refinería San Lorenzo dejó $2.000 millones que se usarán para pagarle a Afip

Así lo dispuso el juez que entendió la quiebra de la petrolera del empresario "K" Cristóbal López. El organismo recaudador tenía acreencias por encimas de los $17.000 millones


Los ex trabajadores reclamaron sostener sus empleos, pero cuando se los indemnizaron, abandonaron la lucha a cambio del dinero.

La Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) recibirá $2.000 millones a cuenta de la astronómica deuda que el otrora empresario kirchnerista Cristobal López generó desde Oil Combustible y con cuyo dinero adquirió medios de comunicación para ponerlos a disposición del poder de turno.

Así lo determinó el juez que intervino en la quiebra de dicha compañía, Javier Cosentino, quien entendió que tras la venta de los activos de la Refinería San Lorenzo a manos de YPF, a cambio de u$s 85 millones, quedó un remanente a repartir con la Afip para saldar, en parte, sus acreencias. En este sentido, los números de López registraban deudas superiores a los $8.000 millones, sin actualización por índice inflacionario, intereses y punitorios.

La posibilidad de recuperar parte de la multimillonaria deuda se concretará entre febrero y marzo, fecha en la que YPF abonará el dinero comprometido en la operación. Cuando se realice el pago por la venta de Oil, el dinero será distribuido entre los acreedores no laborales, “aguardándose el levantamiento de las inhibiciones trabadas en la causa penal seguida contra Cristóbal Manuel López y Carlos Fabián De Sousa”, según indicaron fuentes oficiales.

No obstante, ese monto es sólo la primera parte de lo que tiene previsto recuperar el Estado “por medio de la aceleración el proceso de quiebra pedido sobre Inversora IMS, compañía madre de Alcalis de la Patagonia y La Salamandra, entre otras”, explicaron fuentes del organismo fiscal.

El reclamo de estos fondos podría implicar el ingreso de nuevos activos para engrosar el recupero del crédito fiscal y el estudio de nuevas acciones por daños y perjuicios.

Mientras tanto, la petrolera sanlorencina quedó con menos de la mitad de su personal y con la planta de refinación paralizada. Los trabajadores cambiaron de encuadre sindical (de Petroleros Privados pasaron a Supeh) y todo hace suponer que sus nuevos dueños, YPF, no tiene intenciones de invertir dinero para recuperar la destilería, al menos por un largo tiempo, lo que imposibilitará la generación de nuevos puestos de empleo.

Fuente: Iprofesional

 

 

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