Quién es el timbuense que albergó y dio trabajo a dos venezolanos exiliados

Es sabida la crisis por la que atraviesa aquella nación y la cantidad de refugiados esparcidos por el mundo. Un caso conmovedor tanto por quien recibe como por quien da


Los dos venezolanos se largaron de su país hace meses y desde entonces peregrinaron hasta que hallaron paz en Timbúes.

Dos venezolanos escapados de su país y empujados por la gran crisis económica que soporta esa nación deambularon por buena parte del continente hasta recaer en Timbúes, donde un buen hombre les dio techo, comida y trabajo.

La historia está protagonizada por Alberto y José Luis, de 46 y 40 años, respectivamente, que son los dos caribeños, e Inocencio “Negro” Olivares, el oriundo de la localidad de esta región.

Todo comenzó cuando Alberto y José Luis decidieron emprender un viaje a dedo, saliendo por la frontera brasileña, atravesando todo ese basto país, e ingresar a Argentina, donde siguieron su rumbo hacia Capital Federal.

Recién al arribar a Timbúes, el jueves de la semana anterior, el destino hizo que se cruzaran con el “Negro” Olivares y su miserable presente tuviera una luz de esperanza con miras al futuro.

Los venezolanos preguntaron al hombre cómo llegar hasta Buenos Aires y ahí comenzaron a charlar, contándoles su historia de exilio y la necesidad de encontrar “alguna changa” para poder enviarle dinero a sus familias que permanecen en aquel país.

Los protagonistas de la historia: el “Negro” Olivares que conchabó a Alberto y José Luis con trabajo, casa y comida.

Fue entonces que les ofreció, sin dudar, empleo, un lugar donde dormir y comida.

“Los ojos de mi papá se pusieron brillosos, se emocionó porque sabe por lo que pasaban y por lo que le ocurre a sus familias allá lejos, más aún en está época del año que les toca estar tan lejos”, relató Andrea, la hija de Olivares, por las redes sociales.

“Me llena de felicidad poder contar esto, porque la gente que conoce a mi papá sabe la clase de persona que es, siempre dando lo mejor de él, obviamente tiene sus días malos, como cualquier otro ser humano, pero eso no quita que tenga un corazón enorme. Por suerte en unos días ya van a poder mandarle dinero a sus familias y nosotros felices por poder darle una mano, que para ellos significa mucho”, agregó.

El “Negro” tiene una gomería y venta de muebles de algarrobo, donde los venezolanos desarrollan tareas.

Fuente: Info Mas

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