La industria aceitera exportó casi lo mismo que el año en que el kirchnerismo dejó el poder

Apenas superó los 20.000 millones dólares. En diciembre de 2015, vendió por 19.963 mil millones. Por entonces el dólar orillaba los 10 pesos; así y todo, superó la inflación


La agroexportación tuvo, en 2018, uno de sus peores años en generación de divisas, lo que estuvo también atado a un proceso de disminución en los volúmenes de productos desarrollados y originados.

La Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC) dieron a conocer de manera oficial el monto de liquidación que las empresas del sector promovieron con sus ventas al exterior y que fue de  1.040.514.400 dólares. Con ello, puede indicarse que 2018 fue uno de los peores años en esta materia, pues el total de divisas generadas por este rubro fue de 20.219.464.917 dólares.

Tan es así que el saldo es comparable a 2015, año en el que el kirchnerismo dejó el gobierno y en el que este poderoso sector industrial puso sus fichas en un proceso de renovación que se avecinaba con la candidatura de Mauricio Macri. Los números reflejaron esta tendencia, pues en ese año, las ventas al exterior fueron de 19.963 millones de dólares, mientras que el año siguiente, con el nuevo presidente en el poder, le inyectaron valores que hacía rato no se liquidaban, al menos, durante el primer semestre de 2016.

Así y todo le sobró para posicionarse como el rubro indiscutible a la hora de generar dólares para las arcas fiscales, pues volvió a concentrar algo más de un tercio del total de la colocación al exterior de productos argentinos.

En los últimos tres años, los números que barajó la agroindustria fueron, en 2017, de 21.399.084.083 dólares;  en 2016, de 23.668.483.670; y en 2015, los citados 19.963 millones de dólares.

Ahora bien, si bien es cierto que se trató de un año no muy bueno para la generación de divisas, con una merma en la producción de valor agregado (con rubros prácticamente paralizados como el biodiesel), si la comparación se midiera en la transformación de ese volumen de dólares en pesos, entonces la ecuación cambiaría radicalmente, pues desde principios de 2016 a la fecha, la inflación acumulada ronda el 110 por ciento (41 por ciento en 2016, 25 por ciento en 2017 y otros 41 por ciento estimado para 2018), mientras que la cotización de la moneda norteamericana se duplicó, pues pasó de algo menos de 10 pesos a fines de 2015 (el dólar paralelo cotizaba en 14 pesos) a los casi 40 de la actualidad; ergo, en dólares la industria se retrajo, pero en pesos mejoró su performance.

Según la mirada que se acuse, unos dirán que fue un buen trieño, y otros, seguramente expondrán lo contrario.

Vale mencionar que la liquidación de divisas está relacionada con la compra de granos para su posterior exportación, ya sea en su estado o como productos procesados a los que se les agrega valor agregado tras su transformación en un proceso industrial en el que el complejo sojero local es el que concentra el grueso de todas esas ventas.

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