Prevén dos semanas inestables y ratifican que “El Niño” recién se calmará en otoño

El pronóstico de tormentas con breves intervalos de sol, se extenderá al menos hasta el 6 de febrero. Desde el grupo Caza Tormentas del Sur señalan que la humedad extrema y los enormes espejos de agua causados por la lluvia incentivan nuevos temporales


Con marcas térmicas y humedad elevadas, la región se prepara para transitar un extenso período de inestabilidad que llegará, al menos, hasta el 6 de febrero próximo.

The Weather Channel prevé 14 días de tiempo inestable con tormentas frecuentes interrumpidas por breves intervalos de nubes y algo de sol durante los días 25, 28 y 29 de enero próximos, algo que, según describe el director del Grupo Caza Tormentas del Sur, Oscar Monjelat,“acompañará toda la temporada estival, como consecuencia del denominado Fenómeno de «El Niño» que afecta nuestra región”.

“Sabido es que nunca un verano con altos índices de humedad pasa desapercibido y este lo está demostrando. Los extremos índices de humedad en la atmósfera están siendo base para la generación de áreas de tormentas con intensa actividad eléctrica y una preocupante descarga de agua en cortos periodos de tiempo. Calor, tormentas, lluvias, vientos desastres, algo de alivio y otra vez al horno, así viene transitando enero y por ahora no tiene grandes cambios”, explica Monjelat.

Tormentas para rato

El meteorólogo aeronáutico señala que “la presencia de enormes espejos de agua, producto de las intensas lluvias, son reservorio del vapor de agua, materia prima indispensable para la formación de las nubes cúmulos nimbus que a su paso nos van asustando con sus rayos e inundando con sus chaparrones”.

Para los próximos días se prevén rápidas formaciones de este tipo de nubes, con varios alertas del Servicio Meteorológico Nacional, que incluirán tormentas y caída de importante volúmenes de agua, por lo cual se recomienda “mantener limpios los desagues”.

“Este fenómeno de «El niño» se perfila para mantenerse hasta entrado el otoño 2019. Habrá que armarse de paciencia y no aceptar que los dirigentes políticos nos digan «Hay que acostumbrarse». En la medida que se siga admitiendo que deforestar está bien, las consecuencias serán cada vez peores. La naturaleza no podrá defendernos si le matamos todas sus defensas”, afirmó Monjelat.

10