El mundo apoya su industria aceitera, Argentina por el déficit fiscal la castiga


Julio Calzada Director de Estudios Económicos de la Bolsa de Comercio de Rosario

Los principales competidores mundiales en la industria de los derivados oleaginosos cuidan más el agregado de valor que la Argentina. Ante un mundo complejo, las medidas de escalonamiento arancelario, aumento en los derechos de exportación y eliminación de reintegros ponen a la industria local  en desventaja respecto a otros complejos industriales. 

Según un estudio de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), “en los últimos meses se viene observando un aumento en las exportaciones argentinas de poroto de soja sin procesar y efectos negativos en los niveles de producción y exportación de harina y aceite de soja, que continuará en la  campaña 2018/2019”.

“La eliminación del escalonamiento arancelario en el complejo oleaginoso no alienta la industrialización de productos agropecuarios ni favorece el propio ingreso de los productores agropecuarios de nuestro país”, apuntaron desde la BCR.

A su vez, la entidad rosarina advirtió que la harina y el aceite de soja argentinos tienen más destinos de exportación que el poroto sin procesar (único comprador China), lo cual disminuye los riesgos de no poder colocar nuestras producciones en el mundo y brinda mayor estabilidad a las exportaciones nacionales, considerando que la harina de soja es el producto más importante de la balanza comercial argentina con casi 10.000 millones de dólares.

Argentina viene perdiendo participación en la molienda mundial de soja y el conflicto comercial entre EE.UU. y China ha ido traccionando más compras de nuestro poroto de soja a China, a expensas y en perjuicio de la industria de molienda. El conflicto ha hecho crecer a la industria oleaginosa de nuestros competidores (EE.UU.) y a la de los países clientes de Argentina, en perjuicio de la nuestra. La falta de un escalonamiento arancelario local aumenta el efecto negativo de esta situación en el mercado internacional.

Luego de describir el panorama, la BCR pone de relieve las acciones que adoptaron los gobiernos de Brasil, Estados Unidos, China, Unión Europea, India, Indonesia y otros para fortalecer y colaborar en el desarrollo de las actividades de sus propios complejos industriales oleaginosos y de biocombustibles; entre las que se cuentan incentivos fiscales, protección arancelaria, subsidios a los productores de semillas oleaginosas, mayor corte en biodiesel, créditos a productores  y seguros climáticos para generar una mayor oferta de mercadería a la industria.

Fuente: BCR News

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