La muerte de Santiago Leguizamón

Madre del dolor, y de lucha: “Al oído, antes de morir, le prometí Justicia”


El domingo 22 de enero de 2017, en la esquina de avenida San Martín y 3 de Febrero, una traffic blanca embistió a la motocicleta Motomel 150 cc de color azul conducida por Santiago Leguizamón. El joven conductor de 18 años quedó tendido en la cinta asfáltica, gravemente herido, con fractura de tórax, un pulmón perforado y fractura expuesta de pelvis. La persona que iba a bordo de la camioneta se dio a la fuga.

El conductor de la camioneta era Antonio M., de 23 años, que se presentó ante la policía horas más tarde. Después de una larga agonía, el 7 de marzo de ese mismo año, Santiago falleció en el Sanatorio Británico de la ciudad de Rosario.

“Desde el día del accidente que provocó la muerte de mi hijo Santiago fui poniéndome el propósito de un día más…”, dice Laura, que luego agregará qué significa un día más.

“Es una manera de auto alentarme para poder continuar. Los más de cuarenta días que sobrevivió Santiago, con un terrible padecimiento, yo me decía: un día más”.

“Cada domingo a las 10 de la mañana le llevo flores amarillas y azules (colores de su Boca amado) al cementerio, camino 30 pasos hasta tu morada… Lo visito, como diría mi abuela. Voy a mantener la última promesa que le dije al oído; la misma que le repitió su papá antes de verlo morir: no descansaré hasta encontrar justicia, para vos hijo”, relata la mujer; que luego de manera conmovedora recuerda: “Después lo besé y le dije sos libre, volá. Y se fue; a ese lugar donde ya no hay dolor”.

El largo camino a la Justicia

Recién dos años después del hecho la Justicia parece avanzar en el caso Leguizamón. El lunes 18 de marzo, en Tribunales de San Lorenzo, se realizó la audiencia preliminar al juicio oral y público contra el conductor del vehículo que embistió a Santiago Leguizamón. El acusado fue imputado por el delito de homicidio culposo agravado.

“Es terrible atravesar el duelo por la muerte de un hijo. Yo sabía que la Justicia no era el lugar en donde me iba a sentir cómoda. Necesitaba pasar el duelo en otro espacio. Dejé todo en manos de mi abogado y todo esto llevó dos años”, explicó Laura.

El juicio, en el segundo semestre del año

Un accidente de tránsito, que tiene ribetes mucho más graves que un accidente “común”. A plena luz del día, ante la mirada de testigos. El contexto no parece ser un obstáculo para que la muerte de Santi sea resuelta rápidamente en la Justicia. Pero pasaron dos años.

Para la familia del joven hay un culpable claro de esa dilación. El abogado defensor del acusado, el Dr. Gabriel Filipini -hoy candidato a concejal en la lista que lleva a Eduardo Ros como candidato a intendente de San Lorenzo. “Lo único que sabe es jugar con nuestro dolor”, expresó Javier en una entrevista concedida al portal de noticias Criterio. “Su trabajo es entorpecer y dilatar; pero así juega con nosotros”, agregó Laura a SL24.

Durante el juicio se explicará qué pasó aquella mañana de enero y llegará la justicia. Se espera que 30 testigos declaren sobre la mecánica del accidente, el posterior padecimiento que sufrió Santiago y su posterior fallecimiento. “Las leyes de tránsito, para dictaminar justicia en los accidentes, son bastante arbitrarias. Dependen mucho del accionar de los actores. Hablo de fiscales, jueces y abogados. A veces los abogados están más preocupados por alcanzar un beneficio económico en lugar de buscar justicia. Eso duele mucho. Siento que todos los días siguen atropellando a Santiago. Todos los días, alguien le pasa por encima”, dijo, duramente, Laura.

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