El histórico peaje del puente Rosario-Victoria atraviesa una transformación clave en su esquema de funcionamiento. En las últimas horas fueron retiradas las seis cabinas que operaron desde la inauguración del viaducto, marcando el inicio de una etapa orientada al cobro electrónico y a la agilización del tránsito
La modificación está a cargo del nuevo concesionario, que trabaja en los ajustes finales para implementar un sistema de pago automático, similar al que ya funciona en otras rutas y autopistas del país. De acuerdo a lo previsto, el nuevo mecanismo entrará en vigencia en un plazo estimado de entre 7 y 10 días.
El puente registra un flujo vehicular intenso, con un promedio diario de 6.400 vehículos que conectan Santa Fe y Entre Ríos. Según datos oficiales, cerca del 85% del tránsito corresponde al transporte de cargas, lo que convierte al corredor en un punto estratégico para la logística regional.
En términos económicos, el movimiento diario genera una recaudación aproximada de 11 millones de pesos en concepto de peaje. Con la eliminación de las cabinas físicas, se espera no solo mejorar la circulación y reducir demoras, sino también optimizar los tiempos de cruce para los miles de usuarios que transitan el enlace interprovincial.
Mientras tanto, se aguarda la comunicación oficial sobre la modalidad de adhesión al sistema electrónico y las alternativas de pago para quienes aún no cuenten con TelePASE.








