Las tareas se desarrollan de lunes a viernes, entre las 7 y las 18, con reducción de un carril y paso alternado, habilitando la circulación de una sola mano por vez. Esta modalidad genera demoras intermitentes, especialmente en los horarios de mayor tránsito, en una vía estratégica para el movimiento logístico y productivo de la región.
Durante el avance de las obras, los camiones que egresan de la zona portuaria son desviados por la RN 11 en sentido sur, mientras que el tránsito liviano y el transporte público de pasajeros continúan circulando por el tramo intervenido, bajo un esquema especial de ordenamiento. En el operativo participan de manera coordinada organismos locales, provinciales y nacionales, con el objetivo de garantizar la seguridad vial.

Desde Vialidad Nacional se informó que al finalizar cada jornada laboral el tramo es liberado, permitiendo que la circulación se normalice durante la noche. Los trabajos incluyen fresado de deformaciones, bacheo, colocación de una nueva carpeta de rodamiento, además del recalce y la consolidación de banquinas, acciones orientadas a mejorar la transitabilidad y la seguridad de una ruta clave para el cordón industrial y portuario.
La intervención vuelve a poner en evidencia el rol activo de los gobiernos locales, que en este caso asumieron el financiamiento de las tareas ante la ausencia de recursos nacionales para el mantenimiento de la infraestructura vial, en un corredor fundamental para la logística, el transporte y la producción del norte del Gran Rosario.






