A ese escenario se suma ahora Banco Santander, cuya sucursal en Puerto General San Martín figura entre las sedes señaladas para el cierre definitivo, en el marco de un plan de ajuste de alcance nacional.
Un plan nacional con impacto local
Según explicó el dirigente gremial Sergio Rivolta, la decisión del Santander forma parte de un esquema que contempla el cierre de 36 sucursales en todo el país, de las cuales dos corresponden a la jurisdicción regional: Puerto General San Martín y Pérez.
“La preocupación no es solo la pérdida de la boca de atención para los clientes, sino la situación de los trabajadores”, advirtió Rivolta. En el caso puntual de Puerto San Martín, cuatro empleados cumplen funciones en la sucursal señalada para el cierre.
El conflicto en Puerto San Martín: reubicación en debate
Desde el gremio indicaron que la operatoria de la sucursal cerrada podría trasladarse a la sede que el Santander posee en San Lorenzo. Sin embargo, la empresa habría manifestado que no sería posible la reubicación del personal, lo que encendió la alarma sindical.

“Nos quieren llevar a retiros que de voluntarios no tienen nada”, denunció Rivolta, quien fue tajante al afirmar que existen condiciones técnicas y operativas para absorber al personal, teniendo en cuenta que en la región permanecen abiertas 12 sucursales, además de la estructura de casa central.
“La reubicación es perfectamente posible y la vamos a defender”, sostuvo.
La Bancaria en estado de alerta
La situación motivó una reacción a nivel nacional. En un comunicado fechado el 28 de enero de 2026, la Asociación Bancaria informó que su secretario general nacional, Sergio Palazzo, presentó una denuncia ante la Secretaría de Trabajo de la Nación por el posible cierre de sucursales del Banco Santander en distintas localidades del país.
Como consecuencia de esa presentación, se convocó a una audiencia para el próximo 5 de febrero. Desde la Seccional Rosario expresaron su “profunda preocupación” y remarcaron que defenderán todos los puestos de trabajo ante cualquier intento de cierre o reestructuración.
Además, el gremio informó que se encuentra realizando recorridas y un seguimiento permanente junto a la Comisión Gremial Interna del Santander, manteniendo contacto directo con los trabajadores de cada sucursal.
Un fenómeno global y un modelo en transformación
El cierre de sucursales no es un fenómeno exclusivo de la Argentina. En España, desde 2019, se cerraron más de 4.900 sucursales bancarias, como parte del proceso de digitalización del sistema financiero. En el plano local, el Banco Nación también anunció un plan estratégico para cerrar unas 60 sucursales antes de 2027.
La transformación del negocio bancario, el avance de la banca digital y la reducción de costos operativos aparecen como denominadores comunes. Sin embargo, en el Cordón Industrial el debate se concentra en el impacto social, laboral y territorial de estas decisiones, en una región donde la actividad financiera sigue siendo clave para el entramado productivo y portuario.
Mientras tanto, el gremio permanece en estado de alerta, y el futuro de varias sucursales y trabajadores bancarios sigue abierto.







