Tras la viralización del contenido, fue la Municipalidad de San Lorenzo la que logró identificar al joven, quien se presentó junto a su madre ante las autoridades. Allí se le notificó una batería de sanciones severas: suspensión del carnet de conducir por seis meses, una multa de monto millonario y la correspondiente denuncia penal. La medida buscó marcar un límite claro frente a conductas que ponen en jaque la seguridad vial.
Sin embargo, el carácter ejemplificador de la sanción parece no haber alcanzado. En las últimas horas, nuevos videos llegaron a la redacción de SL24, donde se observa a dos jóvenes realizando willys en diferentes zonas de la ciudad, repitiendo el mismo patrón de imprudencia y desafío a las normas de tránsito.

El episodio vuelve a encender una señal de alarma: pese a las sanciones y a la exposición pública de los castigos, las calles de la región siguen siendo utilizadas como pistas de acrobacia, alimentadas por la búsqueda de visibilidad en redes sociales. La reiteración de estas conductas abre el debate sobre si las sanciones actuales alcanzan o si será necesario endurecer los controles, profundizar las acciones penales y reforzar la prevención para frenar una práctica que, tarde o temprano, puede terminar en tragedia.







