Campo de la Gloria

Del bochorno de Boudou a la épica de Milei: San Lorenzo como termómetro del poder

Del bochorno de Boudou a la épica de Milei: San Lorenzo como termómetro del poder

Amado Boudou en 2013
A doce años del acto del Bicentenario marcado por los silbidos a Amado Boudou, el Campo de la Gloria volvió a ser escenario de un discurso presidencial con fuerte respaldo popular. La comparación entre ambos actos expone el cambio de clima político y simbólico en San Lorenzo.

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A doce años del acto del Bicentenario marcado por los silbidos a Amado Boudou, el Campo de la Gloria volvió a ser escenario de un discurso presidencial con fuerte respaldo popular. La comparación entre ambos actos expone el cambio de clima político y simbólico en San Lorenzo.

El Campo de la Gloria volvió a ser escenario de un acto presidencial cargado de política, símbolos y lecturas de época. Pero no es la primera vez. El 3 de febrero de 2013, en el marco del bicentenario del Combate de San Lorenzo, el entonces vicepresidente Amado Boudou cerró su discurso envuelto en un clima de tensión, abucheos y un ensordecedor silbido que marcó uno de los momentos más incómodos del kirchnerismo en territorio santafesino. Doce años después, Javier Milei ocupó el mismo palco, con un mensaje diametralmente opuesto y un cierre que derivó en ovación, épica y fuerte impacto político nacional.

2013: San Martín leído en clave partidaria

El discurso de Boudou, pronunciado ante una plaza claramente dividida, estuvo atravesado por una lectura ideológica y militante de la figura de San Martín. Con un sector claramente identificado de La Cámpora copando las gradas, el vicepresidente intentó inscribir la gesta sanmartiniana dentro de una línea política que vinculó sin matices a Perón, Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner como herederos naturales del proyecto emancipador.

Las referencias a “las mismas batallas contra las corporaciones”, la comparación entre los españoles y los fondos financieros internacionales, y el llamado a “bajar los decibeles” contrastaron con el clima real del acto. El cierre, lejos de unir, profundizó la grieta: chiflidos, silbidos y rechazo explícito marcaron el final de una intervención que quedó grabada como símbolo del desgaste del relato oficial en un acto que históricamente había sido transversal.

2026: Milei, San Martín y el sable como ruptura

El discurso de Javier Milei, pronunciado ayer en el mismo Campo de la Gloria, fue todo lo contrario en forma y fondo. Sin referencias a partidos políticos contemporáneos propios, pero con críticas directas al kirchnerismo, el Presidente utilizó la figura de San Martín como emblema de libertad, ruptura del Estado opresor y soberanía, en una clave abiertamente ideológica pero no partidaria.

El eje central fue el retorno del Sable Corvo al Regimiento de Granaderos a Caballo, presentado como un “acto de justicia histórica” y una reparación frente a lo que calificó como manipulaciones políticas del pasado. Milei no evitó la confrontación: habló de “terrorismo contra el patrimonio nacional” al recordar los robos del sable en los años 60 y cuestionó con dureza a los sectores que hoy rechazan la decisión presidencial.

A diferencia de 2013, el cierre fue ovacionado, con un clima de épica y solemnidad, reforzado por el despliegue del Regimiento de Granaderos y la recreación histórica del combate.

Un mismo lugar, dos climas opuestos

San Lorenzo volvió a demostrar que el Campo de la Gloria no es solo un espacio ceremonial, sino una caja de resonancia política nacional. En 2013, el acto terminó evidenciando el límite del uso partidario de la historia. En 2026, Milei utilizó esa misma historia para marcar una ruptura cultural y política, con el respaldo explícito del intendente Leonardo Raimundo y una puesta en escena que buscó reconciliar símbolo, tradición y poder.

Del silbido al aplauso, del relato militante a la épica libertaria, dos discursos, dos proyectos de país y una misma pregunta de fondo: quién interpreta a San Martín y para qué.

En San Lorenzo, la historia no solo se recuerda: se discute, se disputa y se resignifica.