En el mismo expediente, los fiscales solicitaron 4 años y 6 meses de prisión para Graciela Martínez Maulion, esposa de Bailaque y funcionaria de la Justicia provincial, mientras que para el escribano santafesino Santiago Busaniche, señalado como un influyente lobbista judicial, el pedido de pena asciende a 6 años de cárcel.
La investigación también involucró al financista Fernando Whpei, quien finalmente se presentó como imputado colaborador. Tras declarar como “arrepentido”, Whpei firmó un acuerdo con la fiscalía que fue homologado por la Justicia, quedando ya condenado en el marco de esa negociación.
En paralelo, se espera que en las próximas horas se oficialice una nueva acusación contra Bailaque, vinculada a la presunta protección judicial al narcotraficante Esteban Alvarado. En esas maniobras aparece involucrado Gabriel Mizzau, contador tanto del capo narco como del propio ex magistrado.
Fuentes de la Justicia Federal de Rosario señalaron que, si las acusaciones superan las instancias de revisión, el megajuicio por el conjunto de las causas podría comenzar entre marzo y abril, marcando uno de los procesos judiciales más relevantes del próximo.








