El hecho ocurrió en el frente del edificio ubicado en calle San Martín al 2500, en la zona norte de la ciudad. Sobre la fachada apareció una inscripción en pintura roja que dice “Corrupto de la viandas”, mientras que también se registraron daños compatibles con un intento de incendio en el ingreso.
El episodio se suma a una secuencia de hechos que marcan la historia reciente del sindicato en el Cordón Industrial.
Una sede que ya había sido baleada
La actual sede fue trasladada a esa dirección luego de que la propiedad anterior, ubicada en calle Urquiza al 400, fuera baleada. Aquella mudanza respondió a un contexto de extrema tensión interna dentro del gremio.
En ese marco, quien fuera interventor y posteriormente secretario general, Carlos Vergara, continúa detenido en el marco de causas judiciales vinculadas a la estructura sindical.
Los episodios de violencia no son nuevos en la historia reciente de la UOCRA local. Disputas internas por el control territorial y por los negocios asociados a la actividad de la construcción han sido señaladas como parte del trasfondo de los enfrentamientos.
Paradas de planta y pico de actividad
El nuevo hecho ocurre en un momento de alta demanda laboral. Con numerosas empresas del polo industrial en plena parada de mantenimiento, el sector de la construcción atraviesa un pico de ocupación.
En ese contexto, el control de determinados negocios vinculados a la actividad cobra relevancia estratégica. Entre ellos aparece el servicio de viandas, mencionado de manera directa en la pintada que quedó expuesta en el frente del gremio.
Históricamente, las paradas de planta implican un fuerte movimiento de trabajadores temporarios, contratación de servicios auxiliares y circulación de recursos económicos significativos.
Un patrón que se repite
La combinación de alta actividad y disputas internas ha derivado en otros episodios de violencia en el pasado reciente. Balaceras, amenazas y ahora un intento de incendio vuelven a exponer la fragilidad institucional del gremio en la región.
La inscripción en pintura roja no sólo constituye un acto vandálico, sino que deja al descubierto acusaciones cruzadas dentro de la estructura sindical.
Hasta el momento no trascendieron detenciones ni comunicaciones oficiales del gremio respecto del hecho.
Violencia sindical en el Cordón Industrial
La UOCRA en San Lorenzo ha sido escenario de reiterados conflictos internos en los últimos años. La disputa por el control de la representación gremial y los negocios asociados a la actividad de la construcción se ha traducido en enfrentamientos que exceden el plano político.
El nuevo ataque vuelve a encender una señal de alerta en un momento en que el sector atraviesa un nivel elevado de actividad producto de las tareas de mantenimiento en el complejo industrial.
La investigación deberá determinar responsabilidades, pero el hecho confirma que la violencia sindical sigue siendo una variable latente en el Cordón Industrial.







