El ministro de Producción de Santa Fe, Gustavo Puccini, anunció en redes sociales que la provincia articulará un frente institucional y productivo. Este frente buscará resistir un posible bloqueo de la Unión Europea al biodiésel argentino. Dicho bloqueo es impulsado por una reciente revisión de criterios ambientales comunitarios que afecta a la soja, principal insumo del biocombustible nacional.
La medida tomada por la Comisión Europea busca modificar los parámetros vinculados al riesgo de cambio indirecto de uso del suelo (ILUC) para los biocombustibles. Además, ha clasificado por primera vez a la soja como cultivo de “alto riesgo”, al mismo nivel que el aceite de palma. Como consecuencia, el biodiésel elaborado a partir de soja y el aceite de soja destinado a ese uso dejarían de ser considerados dentro de los objetivos energéticos europeos. Esto implicaría el cierre de facto del mercado comunitario para el biodiésel argentino si el criterio se adopta formalmente.
Este mercado es clave para la Argentina, ya que representa prácticamente el único destino relevante de exportación de biodiésel del país. Según estimaciones del sector agroindustrial, la medida podría generar pérdidas cercanas a los 350 millones de dólares anuales.
La Unión Europea quiere frenar el biodiésel argentino al calificar nuestra soja como de alto riesgo.
— Gustavo Puccini (@GustavoPuccini) February 19, 2026
Pero en Santa Fe no nos vamos a quedar de brazos cruzados. El biodiésel es trabajo, innovación y divisas para la Argentina. Y lo vamos a defender.
Por eso conformamos un frente… pic.twitter.com/FWAXlWQAqz
Frente a este escenario, Puccini aseguró que la provincia conformó un frente institucional y productivo declarado de interés ministerial. Este frente buscará defender al biodiésel argentino en todos los ámbitos internacionales. “Vamos a presentar un informe sólido, con respaldo legal y datos claros, ante las autoridades nacionales”, afirmó el ministro en su mensaje.
Desde el gobierno provincial recordaron además que Santa Fe concentra el 100% de las exportaciones de biodiésel. Asimismo, señalaron que el desarrollo productivo regional y la generación de divisas dependen en gran medida de este complejo industrial.
El funcionario señaló que no existe sustento técnico que justifique la clasificación de la soja como de alto riesgo ambiental. También defendió los mecanismos de producción sustentable del sector, destacando políticas históricas como la siembra directa.
El conflicto pone en tensión las relaciones comerciales con la Unión Europea y coloca al biodiésel argentino en el centro de una discusión que combina criterios ambientales, económicos y geopolíticos.







