Los vecinos del Barrio Manarín, en la localidad de Ricardone, no salen de su asombro y reclaman justicia por un acto de crueldad extrema. El pasado viernes, alrededor de las 22:20 hs, un estruendo rompió la calma en la intersección de calles Benvenuti y Bermúdez, marcando el inicio de una agonía que terminó con la vida de “Negrita”, la perrita callejera que era la mascota de toda la cuadra.
Tras el disparo, la perra huyó herida y fue hallada minutos después por un vecino en la esquina de Benvenuti y Bianchi. Inmediatamente, un grupo de personas se movilizó para socorrerla y trasladarla a una clínica veterinaria. Si bien en un primer momento se pensó que el ataque había sido efectuado con un rifle de aire comprimido, la gravedad de la lesión reveló una realidad mucho más oscura: el veterinario que la atendió constató orificios de entrada y salida compatibles con una bala calibre 22.

A pesar de recibir atención médica y medicación para controlar la hemorragia, el estado de Negrita se complicó durante la madrugada y falleció entre las 5:30 y las 8:00 de la mañana del sábado.
Miedo en el barrio: “Le tiraron a matar”
La denuncia, radicada formalmente en la tarde de ayer ante la Policía de Ricardone, apunta contra un vecino de la zona con antecedentes de comportamientos violentos. Según el relato de los denunciantes, el agresor habría disparado desde el interior de su propiedad hacia la calle, apuntando directamente a la zona vital del animal (la axila izquierda).

“Es una zona donde constantemente hay niños jugando y gente circulando. No podemos permitir que una persona se maneje de esta manera, disparando a un animal que no estaba haciendo nada”, expresaron con dolor los vecinos, quienes temen por su propia seguridad dado el calibre del arma utilizada.
Pruebas clave y pedido de justicia
La comunidad no se quedó de brazos cruzados y logró recolectar material de video de diversas cámaras de seguridad de la zona. Si bien las imágenes no captarían el momento exacto de la detonación, permitirían establecer con precisión el punto de origen del disparo y el lugar donde impactó el proyectil en el cuerpo de la perra.
Con las pruebas presentadas y la denuncia efectuada, los vecinos de Ricardone esperan que la Justicia y las fuerzas de seguridad actúen de manera urgente para identificar al responsable de este acto de maltrato animal y garantizar la seguridad de las familias del Barrio Mandarín.






