El acto se realizó en la Sala Walsh de la sede de Gobierno en la ciudad de Rosario, con la presencia de funcionarios provinciales. El presupuesto oficial supera los 85.000 millones de pesos y contempla la intervención de 17,3 kilómetros, desde el acceso San Lorenzo Centro hasta el acceso Desvío Timbúes.
Tres empresas presentaron ofertas: Lemiro Pablo Petroboni ($86.771 millones), Néstor Julio Gueretech ($91.602 millones) y Posse S.A. ($85.611 millones).
El ministro de Obras Públicas, Lisandro Enrico, remarcó que se trata de “un pensamiento estratégico que tiene el Gobierno de Santa Fe para el ingreso a la zona portuaria”, en una región clave para la salida de la producción agroindustrial del país.
En ese marco, hizo referencia al accidente ocurrido está madrugada en la AO12, donde un camionero terminó desbarrancando tras intentar esquivar un pozo. “Lo que pasó hoy es el claro ejemplo de lo que no puede seguir ocurriendo. Un transportista que, por evitar un pozo, termina poniendo en riesgo su vida y la de los demás. Por eso necesitamos rutas en condiciones y no estar parchando de a tramos”, sostuvo Enrico.
Y agregó: “Santa Fe no puede depender de arreglos provisorios en rutas nacionales que son claves para el sistema productivo. Tenemos que garantizar infraestructura segura y eficiente para nuestros transportistas”.
El financiamiento llega a través de la CAF – Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, con una tasa favorable. Además, el primer tramo contó con el acompañamiento del Banco de Santa Fe y la Bolsa de Comercio de Rosario, aliados estratégicos que también participan en el esquema de financiamiento de esta segunda etapa.
El gobernador Maximiliano Pullaro destacó: “Estamos muy contentos porque se empiezan a cumplir las promesas de campaña que durante muchos años candidatos no lograron”. Y agregó que la obra es un compromiso con las localidades que veían demorada su logística durante la cosecha: “Nos comprometimos para que nuestros transportistas pudieran sacar la carga como correspondía”.
La inauguración del primer tramo, el lunes pasado, fue calificada como “impactante” tras años de demoras. Ese sector comprende 16,2 kilómetros entre Rosario y San Lorenzo y ya mejora la circulación en uno de los corredores más transitados de la provincia.
Más carriles, luces LED y parque solar
El nuevo tramo contempla la construcción del tercer carril y de la banquina interna; la repavimentación de los carriles existentes y de la banquina externa; y el ensanche y mejoras estructurales en puentes clave como los del río Carcarañá y el arroyo San Lorenzo.
También se prevé la instalación de luminarias LED cada 25 metros y la construcción de un parque solar de 500 kW para abastecer el sistema eléctrico de la traza.
Además, se colocarán defensas de hormigón y metálicas, señalización horizontal y vertical, tachas reflectivas y trabajos complementarios en banquinas, taludes y cunetas.
Con esta segunda etapa, la Provincia busca consolidar un corredor logístico clave, mejorar la seguridad vial y dar respuesta a una demanda histórica del sector productivo del Gran Rosario.








