El hecho ocurrió durante la noche y fue descubierto recién en horas de la mañana siguiente, cuando los empleados llegaron a trabajar al local ubicado en la intersección de José Ingenieros y Venezuela, en la zona noroeste de Rosario.
Según las primeras informaciones, los delincuentes actuaron con planificación: cortaron el suministro eléctrico para evitar que se activara el sistema de alarmas y así poder ingresar sin ser detectados. Una vez dentro, fueron directamente al dinero en efectivo.
Antes de escapar, los ladrones también se llevaron una decena de botellas de licor, en lo que aparece como un robo rápido pero dirigido a elementos de valor.
El caso presenta similitudes con otro escruche reciente ocurrido el domingo en Capitán Bermúdez, donde delincuentes ingresaron a las oficinas de una empresa de montaje y sustrajeron alrededor de 30 millones de pesos.
La investigación quedó en manos de la policía, que trabaja para determinar cómo se produjo el ingreso al local y si hubo tareas de inteligencia previa. Este nuevo golpe vuelve a poner en evidencia la reiteración de robos planificados contra comercios y empresas de la región.








