Las últimas tres décadas y media han consolidado una trayectoria de divergencia profunda entre los sectores agroindustriales de Argentina y Brasil. Según el análisis de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), la aplicación de derechos de exportación y la falta de incentivos crediticios en el plano local, frente a un apoyo sostenido a la producción en el país vecino, ensancharon brechas que antes eran mínimas.
En la década del ’90, la producción de soja, maíz y trigo en Brasil era un 53% superior a la de Argentina. Sin embargo, para la década del ‘2010, esa diferencia ya escalaba al 82%. Lejos de estancarse, la brecha siguió ampliándose hasta llegar a las primeras cinco campañas de la década del ‘2020, donde la producción brasilera fue un 155% superior a la local. Las previsiones para la actual campaña 2025/26 auguran que Brasil cosechará un 147% más que Argentina, consolidando una distancia que parece difícil de acortar en el corto plazo.
El desplome en la cadena cárnica y el factor financiamiento
La divergencia es todavía más dramática en la producción de carne vacuna. Si en los años ’90 Brasil producía un 119% más que Argentina, para la presente década esa distancia promedia un 235%. Las proyecciones del USDA para 2025/26 son aún más sombrías: Brasil superaría a la Argentina en un 284%, lo que significa casi cuadruplicar nuestro volumen de producción.

En el terreno exportador, la Argentina perdió su liderazgo histórico. Mientras que en los ’90 nuestro país exportaba un 24% más de carne anual que Brasil, hoy el vecino aspira a despachar cinco veces más volumen que nosotros. El dato es contundente: en 35 años, Argentina casi duplicó sus exportaciones de carne, pero Brasil las multiplicó por más de 13.
La brecha del crédito como motor del crecimiento
Gran parte de este desempeño se explica por el acceso al capital. Hace 25 años, los niveles de crédito interno al sector privado sobre el PBI eran cercanos (24% en Argentina vs. 31% en Brasil). Sin embargo, en 2024, el indicador en Argentina cayó al 15%, mientras que en Brasil creció sostenidamente hasta alcanzar casi el 76% del PBI.

A pesar de este diagnóstico, el informe de la Bolsa de Comercio de Rosario señala que el fin de las brechas cambiarias y la baja de retenciones generan una nueva expectativa. Con el crédito ganadero marcando su segundo mayor registro histórico y una campaña que espera batir récords de granos, Argentina intenta desandar el camino de tres décadas de desincentivos para recuperar el terreno perdido frente a su principal competidor regional.








