La tarde en la zona costera de Pueblo Andino se vio alterada por un operativo preventivo de la Guardia Urbana. Según la información brindada por el portal de noticias InfoMás, los agentes detectaron a un grupo de individuos que habían montado una estructura de cintas de alta resistencia para practicar slackline de una orilla a otra del río Carcarañá.
Al constatar que la actividad no contaba con la autorización correspondiente del municipio ni con protocolos de seguridad que garantizaran la integridad física de los participantes o de terceros, la GUM procedió a solicitar el cese inmediato de la práctica y el retiro de los elementos.
El riesgo de las actividades extremas sin regulación
La intervención de las autoridades de Andino subraya la importancia de la seguridad en espacios públicos, especialmente en zonas de río donde las corrientes y la altura de las barrancas representan un peligro latente. El slackline, aunque es un deporte en crecimiento, requiere de anclajes certificados y supervisión cuando se realiza en entornos naturales de estas características.
Desde la gestión comunal recordaron que el uso de los espacios públicos para actividades deportivas extremas debe ser coordinado y autorizado previamente para evitar accidentes que puedan comprometer la vida de las personas o la tranquilidad de quienes disfrutan de la costa del Carcarañá. Gracias al patrullaje preventivo de la Guardia Urbana, se logró disuadir la práctica antes de que se registraran incidentes.






