La convocatoria fue poner en agenda la importancia estratégica del río Paraná, tanto desde el punto de vista ecológico como económico, y alertar sobre los impactos de su explotación.
En ese contexto, el referente del espacio, Germán Mangione, sostuvo que la gestión del río debería estar en manos del Estado argentino. Además, cuestionó el modelo de concesiones vigente y recordó que el esquema actual tiene sus orígenes en la década del noventa.
Según plantean desde la organización, pese a cambios recientes en los procesos licitatorios, continúan participando empresas extranjeras en tareas vinculadas al control y mantenimiento del sistema, lo que mantiene abierto el debate sobre la soberanía y el manejo de uno de los recursos clave del país.







