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Daniel Erbetta: “El sistema anterior era una fábrica de producir impunidad a nivel industrial”

Daniel Erbetta: “El sistema anterior era una fábrica de producir impunidad a nivel industrial”

Daniel Erbetta en Expediente 24
En una extensa entrevista con Nicolás Carugatti y Sebastián Darrichón, el ministro de la Corte Suprema de Santa Fe analizó la crisis de plazos de la justicia y la implementación de la oralidad civil. Calificó como "vergonzosa" la Causa Cuadernos, cuestionó el abuso de la prisión preventiva y adelantó un cambio tecnológico que permitirá a los ciudadanos ver juicios desde su celular.

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En una extensa entrevista con Nicolás Carugatti y Sebastián Darrichón, el ministro de la Corte Suprema de Santa Fe analizó la crisis de plazos de la justicia y la implementación de la oralidad civil. Calificó como "vergonzosa" la Causa Cuadernos, cuestionó el abuso de la prisión preventiva y adelantó un cambio tecnológico que permitirá a los ciudadanos ver juicios desde su celular.

La justicia de la provincia de Santa Fe atraviesa un proceso de cambio estructural que busca dejar atrás registros que el ministro de la Corte Suprema, Daniel Erbetta, define como medievales. En diálogo con el programa Expediente 24, el magistrado abordó la reciente puesta en marcha del protocolo de oralidad en el fuero civil. Esta es una medida que ha generado resistencias en sectores profesionales pero que promete una reducción drástica en los tiempos de respuesta. Según explicó Erbetta, las críticas iniciales de los colegios de abogados se han flexibilizado ante la evidencia de los resultados obtenidos en pruebas piloto previas.

Respecto a la agilización de los procesos, el ministro destacó que la oralidad efectiva permite un cambio de paradigma en la duración de los litigios. Erbetta puntualizó que la prueba piloto realizada en los últimos tres años en Rosario permitió verificar que procesos que tenían una duración promedio de seis o siete años bajaron a un año y medio. Sin embargo, su proyección es aún más ambiciosa. Señaló que una vez que el sistema se consolide y los actores adquieran mayor destreza, se alcanzarán procesos civiles que no superarán los ocho o nueve meses, o a lo sumo un año y medio como máximo.

Uno de los momentos más críticos de la charla fue cuando el ministro analizó la indiferencia de los operadores judiciales ante la mora crónica. Al respecto, Erbetta lanzó una comparación contundente sobre las prioridades del sector: “Cuando a un juez le pagan tarde el sueldo el juez enseguida sale a quejarse de que le están afectando su independencia. Ahora, cuando un juez tiene en su mano un expediente de 14 años, no le genera ningún tipo de reacción a esa situación”. En ese sentido, fue tajante al afirmar que diez años no es un tiempo razonable y que los ciudadanos merecen respeto y una respuesta jurisdiccional oportuna.

Para sostener esta celeridad, Erbetta propone desarmar la estructura tradicional del juzgado que funciona como una unidad aislada. Según su visión, el modelo de organización actual está anclado en registros de la época de la colonia en Argentina. El ministro explicó que un juzgado hoy funciona como una pyme donde el juez debe dedicar gran parte de su tiempo al gerenciamiento administrativo. Con la propuesta de juzgados de gestión asociada o colegios de jueces, se busca que los magistrados se dediquen cien por ciento a trabajar de jueces. Así, se ahorran recursos y se aprovecha la capacidad ya instalada.

En materia penal, el diagnóstico de Erbetta sobre el sistema escrito anterior fue lapidario. El magistrado recordó que la vieja matriz procesal era una fábrica de producir impunidad a nivel industrial. Citó ejemplos de personajes hoy encarcelados por hechos gravísimos en Rosario. Bajo el sistema anterior, estas personas llegaron a tener entre siete y doce causas penales sin haber recibido nunca siquiera un auto de procesamiento. No obstante, advirtió sobre los riesgos del uso actual de los juicios abreviados y el abuso de la prisión preventiva. Señaló que los jueces no deben ser escribanos del Ministerio Público Fiscal y que la tasa de encierro se ha triplicado en solo diez años.

La tecnología asoma como la herramienta clave para la transparencia que Erbetta impulsa. El ministro detalló el éxito del sistema de gestión informática implementado en San Lorenzo, el cual fue cedido de manera gratuita por el Poder Judicial de Tucumán. Este software permite que los datos de gobernanza sean públicos y auditables en tiempo real. Erbetta adelantó un salto de calidad inminente para la provincia: “El día de mañana vos vas a poder entrar a través de tu teléfono directamente a una audiencia civil. Vas a ver la grilla de audiencias… y vas a poder entrar como ciudadano directamente desde tu teléfono”.

Al ser consultado sobre el impacto de causas nacionales, Erbetta no ahorró críticas hacia la justicia federal en relación a la denominada Causa Cuadernos. “El tema cuaderno es vergonzoso”, sentenció, agregando que se trata de un tema que nació mal de arranque donde no se sabe si las fotocopias se quemaron o aparecieron. Ante los testimonios que indican presiones para mentir a cambio de libertades, el ministro sostuvo que la justicia federal debe “ponerse los pantalones” para deslindar responsabilidades y evitar que la desconfianza se generalice sobre todo el cuerpo judicial.

Finalmente, el integrante de la Corte valoró la exitosa experiencia de los juicios por jurados en Santa Fe, desmitificando los temores sobre la capacidad de los ciudadanos para juzgar hechos complejos. Destacó que la gente asume la responsabilidad con una seriedad increíble y que los veredictos han sido técnicamente correctos. Erbetta concluyó que es mucho más difícil que los medios de comunicación o los intereses externos puedan presionar a doce ciudadanos que a un juez técnico. A diferencia del jurado popular, el juez técnico quiere seguir siendo juez y cobrando su sueldo.