La realidad criminal de la provincia de Santa Fe muestra signos de un cambio de tendencia que el ministro de la Corte Suprema, Jorge Baclini, atribuye a una combinación de factores estratégicos y, fundamentalmente, a una decisión política clara. Al ser consultado sobre el reporte que indica que el primer cuatrimestre de 2026 registró la cifra de homicidios más baja en veinte años, el magistrado señaló que el control estricto de las cárceles ha sido el factor determinante. Según su análisis, se ha logrado cortar el direccionamiento de delitos que antes los líderes de organizaciones criminales realizaban desde el interior de los penales hacia sus sicarios en la calle.
Para Baclini, este escenario es producto de una coordinación interjurisdiccional que anteriormente se encontraba atomizada. El ministro destacó que hoy existe una articulación aceitada entre el gobierno provincial, el Ministerio Público de la Acusación y las fuerzas de seguridad. En este marco, defendió con firmeza la implementación de la ley de microtráfico, una herramienta que él mismo reclamó durante su gestión como Fiscal General y que permite a la provincia perseguir el menudeo de drogas, foco principal de las disputas violentas y las balaceras que azotaron al Gran Rosario en los últimos años.
“La definición política de hacerse cargo del problema de la seguridad es la base y la esencia de todo lo que estamos viendo hoy.”
El desafío de una justicia de audiencias y no de papeles
Uno de los ejes centrales de la entrevista en Fisherton Plus fue la necesidad imperiosa de modernizar los procesos judiciales. Baclini sostuvo que la justicia todavía trabaja con herramientas del siglo pasado para resolver problemáticas tecnológicas y sociales del presente. Sin embargo, aclaró que el cambio no se agota en comprar computadoras, sino en una profunda modificación de la mentalidad de los operadores judiciales. El ministro enfatizó que el expediente digital es solo un paso intermedio y que la solución definitiva para acelerar los tiempos es la “oralización” total a través de procesos por audiencias.
El sistema de audiencias obliga al juez a estar presente, a escuchar los argumentos de las partes y a resolver de manera inmediata o en un plazo muy breve. Este cambio metodológico busca terminar con la delegación de funciones que facilita el sistema escrito, donde el anonimato del expediente permitía que las causas se extendieran indefinidamente. Baclini ejemplificó que en el fuero civil y comercial ya comenzó a regir un protocolo de oralidad que busca reducir drásticamente los plazos de resolución mediante audiencias de admisibilidad y producción de prueba.
El colapso del fuero laboral en la zona sur
Al analizar la situación específica de las distintas jurisdicciones, Baclini fue tajante al marcar un desequilibrio preocupante en el fuero laboral de Rosario y San Lorenzo. Mientras que en la ciudad de Santa Fe un juzgado laboral recibe un promedio de mil causas anuales, en San Lorenzo esa cifra escala a 1800 y en Rosario supera las dos mil. Esta saturación de expedientes genera situaciones que el ministro calificó de “tétricas”, con procesos que llegan a la Corte tras diez años de tramitación.
Sobre la reciente reforma que incorpora peritos médicos oficiales para las causas de ART, Baclini señaló que, si bien es una medida positiva para controlar la litigiosidad y las cifras infladas, el número de peritos sigue siendo insuficiente para la demanda actual. Propuso que estos profesionales operen como auditores de las pericias realizadas por los peritos de lista para garantizar un mayor control sobre el sistema. No obstante, advirtió que la solución de fondo requiere más recursos y una reformulación del modelo de organización hacia juzgados de gestión asociada, similares a los que ya funcionan con éxito en provincias como Córdoba y Mendoza.
Tecnología e Inteligencia Artificial: El gran desafío
Para el integrante del máximo tribunal santafesino, el ingreso pleno al mundo digital es el desafío más importante de la gestión actual. Baclini destacó la implementación de la plataforma “Alberdi” en San Lorenzo, un software cedido gratuitamente por la Corte de Tucumán que permite automatizar la agenda de audiencias y las notificaciones, optimizando los recursos humanos sin necesidad de nuevas contrataciones masivas. La informática, según su visión, es el motor que permitirá suplantar trámites manuales que hoy vuelven obsoleto al sistema.
Finalmente, el ministro se mostró como un entusiasta defensor de la incorporación de la inteligencia artificial en el ámbito jurídico. Rechazó las posturas conservadoras y timoratas, asegurando que la IA es un instrumento “maravilloso” que puede acelerar los tiempos de preparación de resoluciones de manera exponencial. Baclini concluyó que, con el debido control por parte de los jueces, la inteligencia artificial y el sistema de audiencias orales son los dos pilares fundamentales para alcanzar una justicia que brinde respuestas efectivas y en tiempo razonable a la ciudadanía.




