El subjefe de Bomberos Zapadores de San Lorenzo, José Fernández, reveló detalles estremecedores sobre el incendio que se desató en la planta de extracción de aceite de Vicentin y aseguró que el operativo estuvo al borde de una tragedia de enormes dimensiones.
“Sabía lo que me esperaba el resto de la noche”, relató el bombero al recordar el momento en que ingresó el llamado al 911 alertando sobre un foco ígneo de grandes proporciones en el sector de extracción de aceite de la empresa. “La parte de extracción tiene aceite de semillas y hexano, un combustible con vapores altamente inflamables. Ahí no hay vuelta atrás”, explicó.
Fernández señaló que desde el primer instante comprendieron el riesgo extremo al que se enfrentaban. “Mis cálculos fueron exactos y no me quedó otra que abocarme a la mano divina. Si conocés de química, cantidades y procesos, los resultados siempre son los mismos”, afirmó.
El subjefe describió un escenario crítico, con miles de litros de sustancias inflamables mezcladas con elementos carbonosos que podían desencadenar una explosión en cualquier momento. “Si dejábamos de enfriar los tanques o nos quedábamos sin agua, todo explotaba”, sostuvo.
En medio del operativo, el análisis técnico convivía con el costado humano. “Como jefe miro el escenario y pienso en mi familia”, confesó. Aun así, destacó el trabajo coordinado del personal: “Logramos trabajar en equipo. Uno se prepara previamente y después confía”.
Fernández también dejó una frase que refleja el nivel de riesgo que asumieron durante la emergencia: “Cuando salimos a eventos como el de Vicentin sabemos que quizás no podamos volver por la gravedad del hecho, pero eso no se le dice a la familia”.
Del operativo participaron alrededor de 60 bomberos, con al menos cinco efectivos por cada línea de combate contra el fuego. Muchos de ellos trabajaron durante horas bajo condiciones extremas para evitar que las llamas alcanzaran sectores aún más sensibles de la planta.
“Queda demostrado que Dios existe y está ahí con nosotros”, concluyó el subjefe, todavía conmovido por una intervención que, según admitió, pudo haber terminado en una verdadera catástrofe industrial.








