Según trascendió, durante la relación la pareja desarrolló distintos emprendimientos comerciales y financieros que les permitieron adquirir importantes bienes, entre ellos dos automóviles, una moto, una lancha y un tráiler utilizado para vacacionar. La unión había sido formalizada legalmente mediante una unión civil.
De acuerdo a la presentación judicial, ambos comenzaron con un local de venta de ropa y posteriormente ampliaron sus actividades hacia inversiones financieras, administración y minería de criptomonedas, además de juegos virtuales.
La mujer denunció que, tras la separación, el hombre la expulsó de la vivienda que compartían y además le impidió continuar participando de las actividades económicas que habían construido juntos durante años.
Ante esta situación, decidió acudir a la Justicia de Familia de Casilda, donde finalmente obtuvo una resolución favorable. El fallo estableció una compensación total cercana a los 52 millones de pesos, o su equivalente en dólares estadounidenses. Al cierre de este lunes, la cifra representaba aproximadamente 43 mil dólares.







