La tensión política y laboral en la comuna de Ricardone ingresa en su etapa más crítica. Este viernes vencerá de manera impostergable el plazo legal de la conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo de la Provincia, herramienta que hasta el momento logró frenar el conflicto generalizado entre el gremio de los trabajadores municipales y la administración local.
En diálogo exclusivo con SL24, altas fuentes de la conducción gremial que encabeza Lito Ramírez adelantaron que no aceptarán más dilaciones. Los representantes de los trabajadores plantaron bandera y advirtieron que, si en la audiencia clave de este viernes las autoridades comunales no aseguran de manera fehaciente los fondos necesarios para hacer frente a los aumentos salariales acordados en la paritaria del sector, la negociación se romperá de forma definitiva.
Ante ese escenario de incertidumbre económica, la estrategia del sindicato liderado por Ramírez ya está definida: solicitarán formalmente que el Ministerio declare el cierre de la instancia administrativa y libere a las partes, lo que habilitará de manera inmediata el inicio de una medida de fuerza por tiempo indeterminado. Una huelga de este calibre paralizaría por completo la prestación de servicios esenciales, la recolección de residuos y la atención administrativa en la vecina localidad, en una semana ya fuertemente congestionada por el transporte pesado.
La interna sindical: “Quiroga quedó neutralizado”
Además del frente de conflicto con la gestión comunal, la paritaria de Ricardone desató una subterránea pero feroz batalla por la representatividad de los trabajadores en los corralones y oficinas públicas.
Desde el gremio mayoritario que comanda Lito Ramírez fueron tajantes al ser consultados por SL24 sobre los recientes movimientos de Edgardo Quiroga, líder del sindicato municipal de la vecina San Lorenzo, quien en los últimos días intentó desembarcar en el territorio para capitalizar el descontento de un sector de las bases.
Según afirmaron voceros de la comisión directiva mayoritaria a este medio, la maniobra de Quiroga para presionar y tratar de sentarse a la mesa de negociaciones fue firmemente desactivada por el propio personal de la comuna de Ricardone.
“Los movimientos de Quiroga por intentar copar el patio de la comuna y negociar los aumentos por su cuenta quedaron totalmente neutralizados. Hoy no tiene margen de acción propia y solo juega un rol de ‘segundo’, replegado y esperando expectante a ver cuáles son los movimientos y las decisiones que tome Ramírez”, sentenciaron con dureza desde el gremio local.
Con las cartas sobre la mesa, las próximas horas serán de febriles negociaciones telefónicas previas a la cita en la cartera laboral santafesina. La comuna deberá afinar el lápiz para conseguir el respaldo financiero que destrabe la paritaria o prepararse para afrontar un duro paro municipal por tiempo indeterminado a partir del próximo lunes.







