El escenario natural de las barrancas del río Paraná en Puerto General San Martín se vistió de gala, civismo y memoria. Al cumplirse el 180° aniversario de la histórica Batalla de Punta Quebracho, el intendente local, Carlos De Grandis, pronunció un discurso de alto voltaje institucional y profunda carga emocional, donde repasó el camino recorrido para rescatar la gesta del olvido y redefinió el concepto de soberanía a través de los hechos de su gestión.
Acompañado en el estrado por el gobernador Maximiliano Pullaro —a quien le agradeció especialmente su presencia señalando que el reconocimiento engloba a “toda la invencible provincia de Santa Fe”—, De Grandis abrió su alocución saludando a la comunidad de la Escuela N° 1360 “Batalla Punta Quebracho” y a los vecinos presentes.
Del olvido a la reivindicación histórica
Uno de los pasajes más sentidos del discurso del jefe municipal estuvo enfocado en la perseverancia para rescatar la batalla de 1846 de las sombras de la historia oficial.
“Durante muchos años, Punta Quebracho fue una gesta demasiado silenciada, pero nosotros sabíamos que acá había pasado algo grande”, rememoró De Grandis. “Hubo tiempos en que éramos pocos los que veníamos a izar la bandera, a colocar una palma, a sostener este recuerdo casi en soledad. Pero lo hicimos igual, porque cuando uno cree de verdad en algo, no espera que todos miren para empezar a caminar”.
En ese marco, el mandatario local ensayó una definición sobre el rol de la política y el arraigo: “Fuimos sembrando esta memoria en cada puertense, en cada escuela, en cada acto, en cada obra y en cada gestión. Porque gobernar también es eso, no solamente hacer obras y prestar servicios. Gobernar es cuidar el alma de una ciudad. Es saber dónde vivimos, es defender lo que somos, es construir futuro sin borrar nuestras raíces”.
La soberanía se defiende con obras y dignidad
De Grandis rechazó la idea de que Puerto General San Martín sea catalogado únicamente por su colosal perfil portuario y fabril. “No es solamente una ciudad industrial, portuaria y productiva; es también una ciudad con historia, de lucha, que nació junto al río y que lleva en su tierra la memoria de quienes supieron ponerse de pie frente al avance extranjero”.
Al conectar el pasado con el presente, el intendente enumeró los hitos de infraestructura de su administración como verdaderos actos de defensa patria en el día a día:
- Educación y Salud: La construcción de escuelas, viviendas, el Polo Educativo, el Instituto Bepo Levi y el Centro de Diagnóstico por Imágenes.
- Deporte y Cultura: Espacios emblemáticos de contención y desarrollo como el Megaestadio “4 de Junio” y el Museo del Río Paraná.
- Trabajo local: “La soberanía se defiende en cada trabajador municipal que cumple su tarea cotidiana, en cada trabajador portuario, en cada hombre y mujer que trabaja en nuestra industria, terminales y multinacionales consustanciados con el ser de esta ciudad”.
“Puerto San Martín tiene una historia concreta para mostrar. No una historia contada desde la promesa, sino desde los hechos. Una ciudad que no improvisa su destino”, sentenció de cara al Paraná.
Un llamado a la unidad y un recuerdo íntimo
En un fuerte mensaje a la dirigencia política, De Grandis reclamó grandeza y pidió que la historia nacional no sea utilizada como un botín de división. “Esta bandera no tiene dueño partidario, esa causa no pertenece a un sector, esa convicción no se puede usar con mezquindad. La historia no debe quedar atrapada en mezquindades partidarias, la historia nos tiene que unir. Podemos pensar distinto, pero cuando estamos frente a la bandera, frente al río y frente a la memoria de quienes defendieron la patria, hay algo que debe estar por encima de todo, que es la Argentina”.
El intendente también se tomó un minuto para recordar el peso institucional de las barrancas puertenses, rememorando que ese sitio histórico fue el escenario de la histórica firma del Acuerdo Federal de la Hidrovía, que contó en su momento con la presencia del Presidente de la Nación y siete gobernadores. “No fue un dato menor que se hiciera aquí, porque Punta Quebracho habla de integración, de federalismo, de producción y de futuro”.
Finalmente, De Grandis conmovió a los presentes al compartir una fibra íntima sobre su arraigo y su entrega a la función pública: “Si me permiten una reflexión personal, este día tiene en mí una carga muy profunda. Hubo días difíciles, días de dolor familiar… un 4 de junio falleció mi mamá. Y aún así, estuve acá. Uno puede tener honores y caminos posibles, pero Puerto General San Martín fue, es y será siempre mi lugar”, concluyó emocionado, antes de cerrar con un estruendoso “¡Viva Punta Quebracho, viva Puerto San Martín, viva la patria!”.






