En un momento decisivo para la paritaria del sector aceitero, el secretario general del Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros (SOEA) de San Lorenzo, Daniel Succi, brindó declaraciones en la radio de Puerto San Martín antes de ingresar a la reunión en la Secretaría de Trabajo, desmarcándose de las lecturas políticas que intentan imponer las cámaras empresarias.
Distancia de la Federación y de la “guerra” política
Uno de los puntos más destacados de la entrevista fue la diferenciación que el líder sindical hizo respecto a las estrategias nacionales. Ante los señalamientos de Gustavo Idígoras (presidente de CIARA) sobre un supuesto trasfondo político del paro —vinculado a la Federación Aceitera y al frente gremial Fresu—, Succi fue tajante: “Yo no estoy en política, no me interesa ningún tipo de política. Con Yofra (titular de la Federación) no hablo de política y el SOEA no está en el FreSu”.
Succi enfatizó que su gestión tiene un objetivo limitado y claro: “Solamente me interesa el salario y las condiciones de los trabajadores aceiteros, nada más”. El dirigente desestimó que el gremio esté buscando “quilombo” o medidas de fuerza por ideología, señalando que la responsabilidad de la parálisis podría radicar en la propia postura empresaria.
El cruce por los números: “Esos promedios no existen”
El titular del SOEA desmintió categóricamente las cifras difundidas por el sector exportador, que hablaban de sueldos promedio de casi 5 millones de pesos. Succi presentó sus propios números:
- Básico inicial: 2.344.000 pesos.
- Sueldo más alto (supervisores): Aproximadamente 3.500.000 pesos.
“¿Cómo le da 4.700.000 el promedio? No le puede dar nunca. A lo mejor tomó el sueldo de los gerentes, pero no es el nuestro”, sentenció, cuestionando también la veracidad de los cálculos realizados por CIARA sobre los aportes sindicales.
Apuesta al diálogo frente al conflicto
A pesar de la dureza de las declaraciones cruzadas, Succi se mostró optimista sobre la posibilidad de llegar a un entendimiento, apelando a la historia reciente de estas negociaciones. “Hace tres años que vienen diciendo lo mismo. Siempre llegamos a un acuerdo que no es ni lo que dicen ellos ni lo que decimos nosotros, sino que se busca una fórmula para llegar a eso”, explicó.
El secretario general del SOEA admitió que el clima económico es complejo y que, al igual que las empresas, los trabajadores también sufren la política económica nacional. Sin embargo, su posición sigue siendo la búsqueda de una salida negociada: “Siempre tenemos ganas de negociar. A mí la guerra no me gusta, pero tampoco le saco el cuerpo. Si hay que dar pelea por el salario, la vamos a dar, pero prefiero un acuerdo que le convenga al trabajador”.







