El hallazgo se produjo durante el fin de semana en la zona de Cayastacito, cerca de la intersección de las rutas provinciales 62 y 82 S. Cuando los investigadores llegaron al lugar, la aeronave estaba completamente vacía y no había personas en las inmediaciones.
A raíz de la situación, se desplegó un operativo conjunto de efectivos de la Policía Federal Argentina y de la Policía de Seguridad Aeroportuaria, quienes realizaron tareas de inspección y preservación de la escena.
Por disposición del juez federal de Santa Fe, Walter Rodríguez, se llevó adelante un allanamiento en el campo donde fue encontrada la avioneta. Los peritos trabajaron con escáneres y equipamiento tecnológico especializado para buscar rastros o evidencias que permitan reconstruir los movimientos de la aeronave.
Las primeras inspecciones no arrojaron resultados positivos respecto de la presencia de drogas, armas u otros elementos de interés a simple vista. Sin embargo, los investigadores avanzaron con peritajes más exhaustivos para detectar posibles residuos o indicios que pudieran aportar información relevante para la causa.
Uno de los principales interrogantes que intenta responder la Justicia es cuál fue el recorrido de la aeronave antes de aterrizar en el establecimiento rural. En paralelo, se analiza información sobre la presunta salida de al menos dos vehículos desde las inmediaciones del lugar, cuyos ocupantes podrían tener alguna relación con el episodio.
La Fiscalía Federal de Santa Fe interviene en la investigación y ordenó una serie de medidas complementarias para establecer el origen de la avioneta y las circunstancias en las que quedó abandonada en el campo.
Por el momento, no hay personas detenidas ni se difundieron oficialmente datos sobre la matrícula de la aeronave. Mientras avanzan las pericias, el caso continúa rodeado de incógnitas y bajo estricto seguimiento de las autoridades federales.







