La resolución establece que la institución deberá disputar todos sus partidos como local a puertas cerradas desde lo que resta de 2026 y hasta el 31 de diciembre de 2027. La medida alcanza tanto a la Primera División como a la Reserva.
Además, cuando juegue como visitante, Cremería no podrá contar con el acompañamiento de sus hinchas. Solo estarán autorizados a viajar los futbolistas, el cuerpo técnico y dos delegados oficiales previamente informados a la Liga.
El coordinador de Seguridad Deportiva y Eventos Masivos de la provincia, Gustavo Velázquez, explicó que la decisión busca sentar un precedente frente a los hechos de violencia que afectan al fútbol regional. “Esto tiene que ser un antes y un después”, afirmó al anunciar la sanción, que calificó como ejemplificadora para todas las instituciones deportivas de Santa Fe.
La medida fue adoptada mientras avanza la investigación judicial por el ataque que provocó la muerte del efectivo policial. La causa está a cargo del fiscal Juan Pablo Baños y ya tiene a dos hinchas de Cremería, ambos de 35 años, detenidos e imputados por su presunta participación en la agresión. Los procedimientos se realizaron en las localidades de Carcarañá y Correa.
“Es un hecho gravísimo, un asesinato de un policía dentro de las instalaciones de un club”, sostuvo Velázquez, quien remarcó que el objetivo de la sanción es establecer un límite claro frente a la violencia en los espectáculos deportivos y reforzar la responsabilidad de las instituciones en la prevención de estos episodios.







