Todo comenzó durante una recorrida solidaria que realizaba una familia sanlorencina por la zona de islas. Mientras llevaban abrigo y alimentos a pobladores del lugar, escucharon un débil balido que provenía de un charco de agua. Al acercarse, descubrieron a una cabrita recién nacida, sola y con signos de haber pasado varias horas a la intemperie.
“Estaba tirada, mojada y con muchísimo frío. Pensábamos que no iba a sobrevivir”, recordó Eli, quien decidió llevarla a su casa para intentar salvarla.
Desde ese momento comenzó un intenso proceso de recuperación. La alimentaron con mamadera, la mantuvieron abrigada y le brindaron todos los cuidados necesarios hasta que logró salir adelante. Con el paso de las semanas, la cabrita ganó fuerzas y comenzó a desarrollar un vínculo muy especial con toda la familia.
Hoy, Marita convive con perros y gatos, responde cuando la llaman por su nombre y acompaña a sus dueños a distintos paseos. Según cuentan, tiene comportamientos muy similares a los de un perro doméstico y disfruta especialmente del contacto con las personas.
La historia tomó repercusión pública durante los festejos por la clasificación de la Selección Argentina a la final del Mundial 2026. Eli decidió llevar a Marita a la tradicional esquina de los bancos de San Lorenzo y la pequeña cabrita se convirtió rápidamente en una de las grandes atracciones de la noche.
Su simpatía, la tranquilidad con la que se dejaba acariciar y las fotos que cientos de personas compartieron en redes sociales la transformaron en una verdadera sensación local. Ante la gran cantidad de consultas y mensajes, la familia incluso decidió crearle una cuenta de Instagram para compartir su crecimiento y las aventuras de una mascota que estuvo al borde de la muerte y hoy es símbolo de ternura para toda la ciudad.







