Uno de los hitos operativos más complejos en la recuperación de la refinería San Lorenzo fue la puesta a punto de su infraestructura logística de interconexión con el río Paraná. Federico Pucciariello detalló el minucioso trabajo técnico que permitió rehabilitar los poliductos subterráneos y reabrir el puerto de YPF para el comercio internacional tras más de una década y media de inactividad.
Cirugía mayor bajo el Bulevar Eva Perón
La conexión entre la planta industrial y las terminales de embarque depende de dos poliductos históricos que atraviesan por debajo el Bulevar Eva Perón. Durante años, estas cañerías permanecieron inutilizadas y con restos de crudo pesado.
“Gran parte del trabajo inicial fue extraer todo el crudo de esos poliductos y de los tanques de almacenamiento. Hubo que refaccionar tanques con pisos nuevos, campanas y techos que estaban perforados. Transformamos en solo seis meses una industria petroquímica en una oleoquímica”, explicó el CEO de Essential Energy.
Gracias a esta reconversión, la infraestructura ya no transporta hidrocarburos fósiles contaminantes, sino productos biodegradables sin efluentes nocivos para el entorno urbano.
Volver a cargar barcos después de 15 años
La transformación logística rindió sus primeros frutos la semana pasada con un hito para la navegación del Up River: la carga y despacho del primer buque exportador desde la refinería en más de 15 años.
Se trató del buque Dina Marquesa, de bandera danesa, que zarpó del muelle de YPF San Lorenzo transportando 12.000 toneladas de bioenergía hacia mercados internacionales. “Fue un momento emotivo y un hito comercial que demuestra que cuando hay buena voluntad y trabajo coordinado con YPF, las cosas se pueden hacer bien en Argentina”, destacó Pucciariello.
Bunkering y alianza educativa con la UTN
El plan de infraestructura portuaria contempla además la inversión en el Muelle 1 (que quedará exclusivo para las operaciones de Santa Fe Bio) y la reactivación del Muelle 3, donde ya se habilitó el servicio de bunkering (proveeduría de combustible para buques y remolcadores 100% bio).
Asimismo, el proyecto contempla un fuerte impacto social y académico: el antiguo policlínico ubicado dentro de la refinería será cedido a la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) para instalar aulas donde se dictarán carreras y especializaciones dedicadas a la bioenergía e inteligencia artificial aplicada a la industria.






