Por un lado, el concejal Gerardo Grosso asumió la presidencia de la Mesa Departamental de la UCR. Con una extensa trayectoria en la política local y experiencia en la gestión municipal durante los gobiernos radicales, Grosso se consolidó como el principal referente del partido en la ciudad y aparece como uno de los nombres con mayores posibilidades de encabezar una candidatura a la Intendencia dentro de Unidos.
En paralelo, Fabio Rovere fue ratificado por unanimidad al frente de la Mesa Departamental del Partido Socialista. El dirigente bermudense, que ya ocupaba ese rol, es una de las figuras más reconocidas del socialismo en la región y ha competido en distintas oportunidades por cargos ejecutivos y legislativos en Capitán Bermúdez.
La coincidencia de ambos dirigentes al frente de las estructuras departamentales de los principales socios de Unidos para Cambiar Santa Fe alimenta las especulaciones sobre una estrategia política orientada a fortalecer la presencia del frente opositor en una ciudad donde el peronismo gobierna desde hace más de una década.
Durante sus respectivas asunciones, tanto Grosso como Rovere coincidieron en la necesidad de consolidar Unidos en todo el departamento San Lorenzo y marcaron diferencias con La Libertad Avanza, descartando por el momento cualquier acercamiento político con el espacio libertario dentro del esquema provincial.
El desafío para la oposición no será sencillo. El intendente Daniel Cinalli logró imponerse con comodidad en las elecciones de 2019 y 2023, además de mantener una sólida mayoría en el Concejo Municipal que le permitió gobernar sin mayores sobresaltos. Sin embargo, hacia adelante surge una incógnita para el oficialismo: la falta de una figura instalada que pueda garantizar la continuidad de su proyecto político.
Mientras tanto, Unidos busca reorganizarse y ganar volumen político en un distrito estratégico del Cordón Industrial. La designación de Grosso y Rovere al frente de las conducciones departamentales aparece como uno de los primeros movimientos concretos en ese proceso y podría marcar el inicio de la construcción de una alternativa competitiva para disputar el poder local en 2027.
Aunque todavía falta más de un año para que la carrera electoral tome velocidad, en Capitán Bermúdez ya comenzaron a acomodarse las piezas. Y dentro de Unidos, todo indica que la planificación del próximo desafío político ya está en marcha.







