En una resolución de fuerte impacto político y judicial en la provincia de Santa Fe, la Cámara de Apelaciones en lo Penal de Rosario confirmó este miércoles, por mayoría, las condenas contra el exfiscal regional de Rosario, Patricio Serjal, y el ex empleado judicial Nelson Ugolini, en el marco de la causa que investigó la red de protección institucional y cobro de coimas al empresario del juego ilegal Leonardo Peiti.
El fallo firmado por los camaristas Carolina Hernández e Ismael Manfrín confirmó la sentencia de primera instancia dictada en noviembre de 2025 por los jueces Nicolás Foppiani, Facundo Becerra y Hebe Marcogliese. De esta forma, ratificaron para Serjal la pena de 9 años de prisión efectiva e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos al considerarlo organizador de una asociación ilícita, autor de cohecho pasivo agravado y peculado de servicios. En tanto, Ugolini mantendrá su condena a 5 años de prisión como miembro de la organización y por cohecho pasivo simple. Ambos continuarán bajo prisión preventiva hasta que el fallo adquiera firmeza.
Rechazo de nulidades y el voto en disidencia de Beltramone
El tribunal rechazó por unanimidad todos los planteos de nulidad presentados por los abogados defensores. Sin embargo, el presidente del tribunal, el camarista Javier Beltramone, emitió un extenso voto en disidencia en el que propuso absolver a ambos del delito de asociación ilícita por aplicación del beneficio de la duda.
Bajo su criterio técnico, Beltramone argumentaba mantener únicamente los delitos de cohecho y peculado, sugiriendo rebajar la pena de Serjal a 4 años y 6 meses de prisión, y la de Ugolini a 3 años y 2 meses. Asimismo, proponía revocar la preventiva y otorgarles la libertad bajo una fianza de 5 millones de pesos y presentaciones quincenales, postura que finalmente quedó desestimada ante la coincidencia de postura de los jueces Hernández y Manfrín.
Una causa con arrepentidos y ramificaciones activas
La investigación encabezada por el Ministerio Público de la Acusación probó que Serjal usufructuó su jerarquía institucional al frente de la Fiscalía Regional para garantizar impunidad a las salas de juego ilegal regenteadas por Peiti. Cabe recordar que en este mismo expediente ya fueron condenados mediante juicios abreviados el propio Peiti, el exfiscal Gustavo Ponce Asahad —quienes declararon como arrepentidos e involucraron de forma directa a Serjal— y el comisario retirado Alejandro Torrisi.
Lejos de estar cerrada, la trama de complicidades continúa en los tribunales. En junio de este año, los fiscales Marisol Fabbro y José Luis Caterina imputaron a una nueva tanda de presuntos implicados en la red de contactos, entre ellos Marcelo Scataglini, José Fernández Chemes, Oscar Larrauri, Fernando Moschini, Aníbal Porri y Alberto Tortajada (recientemente fallecido).
Precisamente la participación del juez Beltramone en esta instancia generó tensión procesal, ya que los fiscales Fabbro y Caterina lo habían recusado antes del inicio de la revisión por presuntos vínculos con uno de los defensores del nuevo lote de imputados, recurso que escaló hasta la Corte Suprema de Santa Fe pero no impidió que el magistrado integrara la Cámara y firmara su voto en disidencia. Con la confirmación de la Cámara, la sentencia entra en su recta final previa a las instancias extraordinarias.






