En un procedimiento de gran magnitud llevado a cabo sobre la Vía Navegable Troncal, la Prefectura Naval Argentina (PNA) asestó un duro golpe a las redes del crimen organizado que intentan utilizar el curso del río Paraná como vía de tránsito para el tráfico internacional de estupefacientes. El operativo se concretó en aguas jurisdiccionales a la altura de la ciudad de Ramallo, donde las fuerzas federales lograron secuestrar un cargamento que ronda los 400 kilogramos de cocaína de alta pureza.
El hallazgo se produjo durante las tareas de patrullaje, fiscalización y monitoreo preventivo que la autoridad marítima ejecuta sobre el tránsito de embarcaciones a lo largo del corredor fluvial. Al detectar maniobras sospechosas en la zona costera y de islas adyacentes a la traza principal de navegación, los efectivos de Prefectura intervinieron e inspeccionaron el sector, hallando bultos estancos y fraccionados que contenían el cargamento de droga disimulado para su traslado.
Intervención de la Justicia Federal y cadena de custodia
Tras el hallazgo del material estupefaciente, se dio inmediata intervención a la Justicia Federal con jurisdicción en la zona, que ordenó el aseguramiento del perímetro, el traslado bajo custodia armada de los ladrillos de cocaína y el inicio de los peritajes químicos para precisar el peso definitivo y la concentración del alcaloide.
Las primeras hipótesis de los investigadores sugieren que el cargamento formaba parte de una maniobra de enfriamiento o transferencia bajo la modalidad conocida como “contaminación de buques” o trasbordo nocturno hacia embarcaciones de mayor porte con destino a puertos internacionales.
La seguridad en el Paraná en la mira
El secuestro de 400 kilos de cocaína en Ramallo vuelve a poner bajo la lupa la vulnerabilidad y los desafíos de fiscalización en los más de 1.200 kilómetros de la Vía Navegable Troncal. La cercanía con los principales puertos agroexportadores del Gran Rosario y el Cordón Industrial refuerza la exigencia de coordinar operativos de saturación e inteligencia criminal entre la Prefectura Naval Argentina y las fuerzas de seguridad provinciales.
La causa quedó bajo estricto secreto de sumario mientras se realizan cruces de información telefónica, análisis de las rutas de navegación de las embarcaciones que transitaban la zona al momento del hecho y tareas de campo para identificar a los responsables de la logística en tierra.






