El foco está en clubes y gimnasios

Muerte súbita deportiva: un registro argentino advierte sobre el esfuerzo físico y la importancia de los desfibriladores

Muerte súbita deportiva: un registro argentino advierte sobre el esfuerzo físico y la importancia de los desfibriladores

La muerte súbita es el fallecimiento rápido, natural e inesperado que ocurre dentro de la primera hora desde el inicio de los síntomas en una persona que parecía sana.
Un análisis preliminar del Registro Argentino de Muerte Súbita Asociada al Deporte (RAMSAD) reunió 27 episodios ocurridos entre noviembre de 2025 y junio de 2026. Casi nueve de cada diez ocurrieron durante la práctica deportiva y la mayoría afectó a hombres mayores de 35 años. Los especialistas remarcan la necesidad de controles médicos y de contar con desfibriladores en lugares de acceso público
25-08-2026 09:40 AM
Un análisis preliminar del Registro Argentino de Muerte Súbita Asociada al Deporte (RAMSAD) reunió 27 episodios ocurridos entre noviembre de 2025 y junio de 2026. Casi nueve de cada diez ocurrieron durante la práctica deportiva y la mayoría afectó a hombres mayores de 35 años. Los especialistas remarcan la necesidad de controles médicos y de contar con desfibriladores en lugares de acceso público

La muerte súbita asociada al deporte mostró en Argentina un patrón concentrado durante el esfuerzo físico y, en varios casos, relacionado con la posible existencia de una enfermedad cardiovascular previa o congénita. Así surge del primer análisis preliminar del Registro Argentino de Muerte Súbita Asociada al Deporte (RAMSAD), que reunió 27 episodios ocurridos entre el 5 de noviembre de 2025 y el 21 de junio de 2026.

De acuerdo con el relevamiento, 24 de los 27 casos se produjeron durante la práctica deportiva, mientras que los tres restantes ocurrieron dentro de la primera hora posterior al ejercicio. El registro, sin embargo, aclara que se trata de notificaciones voluntarias y preliminares, por lo que no necesariamente representa la totalidad de los episodios ocurridos en el país.

La mayoría de los casos fueron hombres

El relevamiento mostró una marcada predominancia masculina: 26 de los 27 episodios correspondieron a varones. Además, 13 casos se registraron en mayores de 50 años, seis entre los 36 y 50 años y otros seis entre los 19 y 35. De esta manera, alrededor de siete de cada diez episodios involucraron a personas mayores de 35 años.

Los deportistas amateurs recreativos concentraron la mayor cantidad de casos, con 12 episodios. En cuanto a las disciplinas, el fútbol registró nueve casos y el running o atletismo, ocho, por lo que ambas actividades reunieron cerca del 62% de los episodios informados.

El registro advierte que estos números no permiten afirmar que una determinada disciplina sea más peligrosa que otra, ya que reflejan únicamente los casos recibidos y no la cantidad de personas que practican cada actividad.

La importancia de detectar enfermedades que pueden permanecer ocultas

José Gant López, coordinador del RAMSAD y jefe de Electrofisiología Cardíaca del Hospital Alemán, explicó que el paro cardíaco súbito asociado al deporte no suele producirse de manera azarosa.

Según el especialista, puede existir un “sustrato” o problema cardiovascular subyacente que permanece silencioso y que, ante la exigencia física y el aumento de la actividad adrenérgica durante el ejercicio, desencadena una arritmia grave, como una taquicardia ventricular o una fibrilación ventricular.

Por ese motivo, los controles médicos antes de iniciar una actividad física intensa adquieren especial importancia. En el registro, sin embargo, solo pudo documentarse una evaluación cardiovascular deportiva previa en ocho de los 27 casos, equivalente al 29,6%.

Entre los diagnósticos presuntivos o confirmados aparecieron síndromes coronarios agudos, arritmias malignas, cardiopatía isquémica, canalopatías y miocardiopatía hipertrófica.

El DEA, una herramienta clave para sobrevivir
Uno de los datos más relevantes del informe estuvo relacionado con la utilización de Desfibriladores Externos Automáticos (DEA).

De los 27 episodios registrados, 20 terminaron en fallecimiento y siete personas sobrevivieron. En los siete sobrevivientes se realizaron maniobras de RCP y se utilizó un desfibrilador en seis casos. Entre los fallecidos, el uso documentado del DEA fue mucho menor.

Si bien los autores aclaran que la cantidad de casos no permite establecer una relación causal, consideran que los resultados son consistentes con la importancia de contar con una respuesta rápida y organizada ante un paro cardíaco.

En total, el inicio de las maniobras de RCP se informó en 26 de los 27 episodios. Sin embargo, los tiempos de respuesta fueron variables: en algunos casos la reanimación comenzó dentro del primer minuto, mientras que en otros pasaron más de cinco minutos. En diez episodios no se pudo determinar cuánto tiempo transcurrió hasta el comienzo de las maniobras.

La llegada de los servicios de emergencia también mostró diferencias: solo en tres casos se produjo antes de los cinco minutos, mientras que en ocho episodios demoró más de diez minutos.

La necesidad de tener desfibriladores disponibles
Gant López destacó la importancia de que los DEA estén disponibles en espacios donde se concentra gran cantidad de personas y sostuvo que deberían encontrarse en lugares accesibles y nunca bajo llave.

En Argentina, la Ley Nacional 27.159 de Prevención Integral de la Muerte Súbita establece medidas vinculadas con la instalación de DEA y la capacitación en RCP en espacios públicos y privados de acceso masivo.

El especialista consideró que también sería conveniente incorporar estos dispositivos en edificios de propiedad horizontal. Su utilización, explicó, no requiere necesariamente que la persona tenga conocimientos médicos: el equipo emite instrucciones de manera automática y guía al usuario durante el procedimiento.

Un registro que busca mejorar la prevención

El RAMSAD señaló que las demoras en la reanimación, la disponibilidad limitada de desfibriladores y la falta de información sobre antecedentes médicos refuerzan la necesidad de mejorar los sistemas de cardioasistencia en clubes, gimnasios, colegios y otros espacios donde se realiza actividad física.

Además, de los 20 fallecidos, solo en ocho casos se informó la realización de una autopsia. La falta de estudios completos dificulta determinar con precisión las causas de muerte y detectar enfermedades cardiovasculares que podrían tener implicancias familiares.

El análisis preliminar plantea así dos ejes centrales de prevención: realizar controles médicos adecuados antes de comenzar o intensificar una actividad deportiva y garantizar una respuesta inmediata ante un paro cardíaco, con RCP y DEA disponibles y accesibles.

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