La obra forma parte del desvío Giardino, una conexión vial estratégica que permitirá vincular Oliveros y Timbúes y mejorar la circulación en uno de los corredores productivos más importantes de la región.
El nuevo puente apunta principalmente a descongestionar las rutas Provincial 91 y Nacional 11, especialmente del tránsito pesado que se dirige hacia las terminales portuarias. Una vez finalizado el proyecto, se espera que parte de ese flujo pueda ser derivado por la nueva traza, reduciendo además el paso de camiones por sectores urbanos.
El montaje de las vigas demandó un importante operativo logístico. La grúa utilizada para colocarlas fue trasladada desde Campana hasta la zona de la obra en 24 camiones, debido a sus dimensiones y características.
Con las cinco vigas ya instaladas, los trabajos avanzan hacia las últimas etapas de construcción. La finalización del puente y del desvío Giardino permitirá concretar una nueva conexión vial para Oliveros, Timbúes y todo el corredor productivo y portuario de la región.








