El procedimiento comenzó luego de que la Policía advirtiera la peligrosa maniobra del camión sobre la ruta nacional. Los agentes interceptaron el rodado y le solicitaron al conductor que descendiera de la cabina.
Según se constató durante el operativo, el hombre presentaba un fuerte aliento etílico, dificultades para mantenerse en pie y evidentes signos de intoxicación. Dentro de la cabina, además, los policías encontraron un porrón de ginebra vacío.
Ante el resultado de la alcoholemia, los agentes procedieron al retiro de la licencia de conducir y al secuestro del camión, mientras se labraban las actuaciones correspondientes.
Pero la situación no terminó allí. Cuando ya había sido despojado de la posibilidad de continuar al mando del vehículo, el camionero habría intentado evitar las consecuencias del procedimiento de una manera todavía más grave: intentó sobornar a una de las agentes que participaba del operativo.
La maniobra fue advertida por el personal policial y el hombre terminó detenido. A la causa por su conducta durante el procedimiento se sumó una imputación por resistencia a la autoridad y tentativa de cohecho.
Así, lo que había comenzado como un operativo por una conducción peligrosa terminó con el camionero detenido, el vehículo secuestrado, la licencia retirada y una nueva causa penal en su contra por el intento de sobornar a una funcionaria policial.








