Un insólito episodio ocurrió el domingo por la noche durante un control vehicular sobre la ruta provincial 21, a la altura de Pueblo Esther. Un motociclista de 39 años dio positivo en el test de alcoholemia y reaccionó incendiando su propia moto para evitar que los agentes se la secuestraran.
El procedimiento se realizó alrededor de las 20.50, unos 50 metros antes del arroyo Frías, cuando efectivos policiales detuvieron la marcha de una motocicleta que circulaba en dirección a Rosario.
Durante el control, el conductor presentaba aliento etílico, por lo que personal de Tránsito le practicó un test de alcoholemia que arrojó resultado positivo. Cuando los agentes le solicitaron que realizara la contraprueba, el hombre se negó y respondió: “No la quiero, quédense con la moto, yo me voy”.
Lejos de retirarse del lugar, caminó hasta donde estaba estacionado el rodado, arrancó la manguera del paso de combustible y utilizó un encendedor para iniciar el fuego.
Las llamas rápidamente envolvieron la motocicleta y provocaron la explosión del tanque de nafta. La situación generó riesgo para el propio conductor y para los efectivos policiales y agentes municipales que participaban del operativo.
Finalmente, el hombre fue aprehendido y trasladado a la Subcomisaría 15ª de Pueblo Esther. La motocicleta quedó completamente destruida.
El conductor, identificado como José A., quedó involucrado en una causa por resistencia a la autoridad y daños, a disposición de la Justicia.








