La ciudad de Puerto General San Martín transita una etapa de bisagra en su historia urbana y social. Tras consolidar una matriz de infraestructura pública que resolvió las demandas históricas de sus habitantes, la mirada de la gestión local apunta ahora a un salto cualitativo enfocado en el desarrollo del conocimiento, el ordenamiento del tránsito y el fortalecimiento de la paz social. En una entrevista a fondo conducida por los periodistas Nicolás Carugatti y Sebastián Derrichón en el programa Expediente 24, el presidente del Concejo Municipal, Juan Manuel De Grandis, desglosó el plan estratégico que el oficialismo proyecta para los próximos años.
Lejos de conformarse con los logros de la obra pública tradicional, De Grandis planteó un cambio de paradigma para la región: dejar de ser concebida exclusivamente como un nodo logístico-portuario para convertirse en un polo educativo de excelencia. Durante la charla, el titular del cuerpo legislativo local abordó desde las negociaciones de alto voltaje con empresas multinacionales para garantizar la conectividad urbana, hasta las tensiones políticas que marcaron la última contienda electoral.
El sueño del campus y la ciudad universitaria
El desarrollo de Puerto General San Martín puede dividirse en dos grandes etapas. La primera, que caracterizó los primeros mandatos de la actual gestión, estuvo signada por la urgencia de dotar a los barrios de servicios esenciales y generar infraestructura deportiva y cultural de primer nivel (como el megaestadio, el teatro y el reciente predio de los dinosaurios con su carrusel de tres pisos). Hoy, con esas metas alcanzadas, el foco viró hacia la formación académica.
“Siempre va a haber cosas para hacer en infraestructura y vialidad, pero creo que tenemos que ir por más. Hoy tenemos contención para los chicos desde los 45 días de vida hasta el nivel terciario, y uno tiene sueños. Pensamos en un campus universitario, en hacer de Puerto San Martín un verdadero polo educativo”, reveló De Grandis.
El proyecto no es una mera declaración de intenciones, sino que ya cuenta con gestiones formales. El municipio mantuvo reuniones de trabajo con autoridades académicas, incluyendo una reciente visita de la decana de la Facultad de Ciencias Exactas, Ingeniería y Agrimensura de la Universidad Nacional de Rosario (UNR). “La llevé a recorrer todo lo que tenemos y quedó fascinada. A veces los propios portenses, por el acostumbramiento del día a día, no dimensionan la infraestructura con la que cuenta la ciudad”, explicó.
El plan de educación superior está estrictamente diseñado bajo un perfil regional y productivo. El objetivo no es abrir carreras al azar, sino responder a la demanda de mano de obra calificada del Cordón Industrial. En este sentido, De Grandis confirmó un avance clave para la currícula local: la firma de un convenio entre la UNR y el Instituto Bepo Levi para validar las materias dictadas en la ciudad, permitiendo a los estudiantes completar la Licenciatura en Seguridad y Medio Ambiente sin salir de la región. “Hay que buscar las carreras que van para la zona. Si no lo pensás de manera regional, te quedás muy corto”, sentenció.
El piso de la infraestructura: asfalto, cloacas y servicios
Este salto hacia la educación superior universitaria se apoya sobre una base de infraestructura que pocos municipios del país pueden exhibir. El presidente del Concejo detalló estadísticas contundentes sobre la cobertura de servicios básicos que permitieron a la gestión elevar sus ambiciones.
“Hoy Puerto San Martín tiene cloacas en toda la ciudad. Tiene asfalto y agua potable en el cien por ciento de su trazado urbano. Alcanzamos un 85% de iluminación LED y el gas natural, gracias a las obras encaradas por el propio municipio, ya cubre casi la totalidad de los barrios, restando apenas un 5%”, enumeró De Grandis.
Esta realidad urbana modificó el piso de derechos de las nuevas generaciones. Muchos de los jóvenes que hoy están en edad de iniciar una carrera universitaria nacieron en barrios que ya contaban con pavimento, desconociendo las épocas donde el barro y la falta de servicios marcaban el límite del desarrollo personal. Este piso de dignidad estructural es lo que habilita hoy al Estado municipal a invertir recursos en la modernización del espacio público y la educación.
La batalla por las rutas y el tránsito pesado
La convivencia entre la trama urbana y el flujo incesante de camiones hacia las terminales agroexportadoras es el gran desafío histórico del Cordón Industrial. En Puerto San Martín, la decisión política fue separar definitivamente ambos mundos. Actualmente, la casi totalidad de los caminos industriales se encuentran pavimentados con hormigón de alta densidad, erradicando el mito de que los camiones circulan por calles de tierra para llegar a los puertos.
No obstante, el mantenimiento de las trazas nacionales sigue siendo un foco de conflicto y gestión constante. El municipio asumió, con aprobación del Concejo Deliberante, el mantenimiento de los 4 kilómetros de la Ruta Nacional N° 11 (desde el límite con Timbúes hasta el puente de San Lorenzo) que fueron reparados recientemente. “Vamos a seguir pidiendo que nos cedan la ruta, porque a ese tramo hay que mantenerlo de forma permanente, sino en seis meses o un año se va a empezar a romper otra vez”, advirtió De Grandis. A este corredor se suma la Ruta Provincial 18S, que ya fue transferida a la órbita municipal.
Un dato de color que expone el nivel de intervención local sobre jurisdicciones ajenas es el caso de la calle Córdoba. Esta arteria comercial, que conecta la Ruta 11 con la bajada al río (zona de la empresa Shell), es en realidad la Ruta Nacional N° 175, catalogada como la ruta nacional más corta del país. “Está olvidada por la Nación en todos los gobiernos. El municipio se hizo cargo toda la vida y lo seguirá haciendo. Ahora pedimos la cesión formal para poder intervenirla y armar allí la continuación de nuestro Centro Comercial a Cielo Abierto”, detalló el edil.
La maza de De Grandis y el paso a nivel de Rivadavia
Uno de los momentos más reveladores de la entrevista en Expediente 24 fue el repaso de la histórica disputa por la apertura de los pasos a nivel en la ciudad, vitales para integrar los distintos barrios. De Grandis recordó la cruda negociación que el intendente Carlos De Grandis debió encarar años atrás frente al Nuevo Central Argentino (NCA) y los poderosos intereses corporativos de Aceitera General Deheza (AGD).
La anécdota, que quedó grabada en la retina política de la región, remite al día en que el intendente llegó con una maza para derribar un tapial que la concesionaria ferroviaria había levantado bloqueando el paso a nivel. “NCA quería poner una playa de transferencia de vagones en el medio de la ciudad, pensando que esa zona todavía era campo. Se habían construido tapiales ciegos. Fue muchísima gestión, muchísimas reuniones y hasta juicios pesados por cuestiones de ingresos que venían desde el año 1999”, rememoró el funcionario.
El conflicto se destrabó finalmente tras una cumbre directa con Roberto Urquía, titular de AGD y de la terminal portuaria T6. “El hombre vino con una sencillez enorme, entendió lo que estábamos sufriendo los portenses al tener la ciudad dividida por las vías. Hoy somos la única ciudad de la región que logró tener un paso a nivel abierto cada 100 metros”, destacó, subrayando el valor de la decisión política frente a la burocracia corporativa.
Reconfiguración urbana: calles de mano única
Con la próxima inauguración oficial del paso a nivel de calle Rivadavia, la Municipalidad pondrá en marcha un proyecto que transformará radicalmente la dinámica vehicular del casco histórico. De Grandis confirmó que el plan para establecer el sistema de calles de mano única y la instalación de semáforos se encuentra en un “98% terminado”.
La medida busca descomprimir el tránsito en las arterias céntricas, que hoy sufren el colapso propio del doble sentido de circulación sumado al estacionamiento en ambas márgenes. Este reordenamiento es la pieza fundamental para el éxito del Centro Comercial a Cielo Abierto, que ya comenzó a desarrollarse sobre calle San Martín y continuará por calle Córdoba, extendiéndose hacia un nuevo polo comercial emergente en las calles Belgrano y Buenos Aires. “Hoy hay que aggiornar a Puerto San Martín, ponerlo lindo. Ya no le prometemos al vecino hacerle una cloaca porque ya la tiene; ahora le prometemos modernizar su entorno”, sintetizó.
El clima político y la defensa de la “paz social”
El tramo final de la entrevista abordó la arena política y las esquirlas que dejó la última elección local, calificada como una de las más hostiles de los últimos tiempos. Consultados por Nicolás Carugatti sobre la ruptura de la convivencia cívica que históricamente caracterizó a la ciudad, De Grandis fue tajante: “Hubo actores que no entendieron que la política se construye todos juntos con propuestas. Quisieron romper la paz social directamente”.
El presidente del Concejo relató cómo el oficialismo fue blanco de una campaña sucia orquestada mediante pasquines anónimos y perfiles falsos en redes sociales, donde se cruzaron límites éticos al lanzar agresiones personales que involucraron a familiares, hijos y primos de los funcionarios. “Inventaron que yo estaba peleado con Carlos, cualquier cosa. Fue un ataque muy duro y muy sucio”, lamentó.
Frente a la virulencia de los ataques, la estrategia del equipo de gobierno fue la templanza y el silencio. “No respondimos nunca porque ya vivimos esto en las épocas del 2000 y 2001, cuando había una rivalidad enorme y la gente no podía ir a un bar si era del otro bando político. Costó mucho generar la paz social en Puerto San Martín como para volver a perderla”, analizó.
La directiva bajada a la militancia fue estricta: no contestar agravios y responder únicamente en las urnas. El resultado electoral, que ratificó el rumbo de la actual gestión, fue interpretado por De Grandis como un triunfo del modelo de trabajo por sobre la difamación. De cara al futuro y al inevitable proceso de recambio generacional dentro del espacio político, el funcionario aseguró que el equipo se encuentra sólido y trabajando de manera coordinada. “El cambio generacional se va a dar seguramente, y quién sea la cabeza después no lo sé. Pero este es un equipo que quiere continuar haciendo crecer a Puerto San Martín”, concluyó.






