Las esquirlas de la fatal explosión en la empresa Albardón Bio, que dejó un saldo de dos operarios muertos y al menos dos heridos con quemaduras críticas, continúan sacudiendo al Cordón Industrial. En las últimas horas, el Secretario General del Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros (SOEA) del departamento San Lorenzo, Daniel Succi, brindó explosivas declaraciones radiales donde expuso presuntas negligencias extremas y apuntó directamente contra la responsabilidad de las terminales portuarias que albergan este tipo de industrias.
En diálogo con Radio Horizonte, Succi aclaró de entrada el encuadre sindical de las víctimas: los trabajadores de Albardón Bio (dedicada a la producción de biodiésel) pertenecen al Sindicato de Petróleo y Gas Privado. El dirigente recordó que SOEA intentó afiliarlos tiempo atrás, lo que derivó en un largo conflicto, pero remarcó que la tragedia trasciende las divisiones gremiales. “Son trabajadores, no nos interesa qué convenio tienen”, sentenció.
El líder aceitero reveló el presunto desencadenante del siniestro, un dato que hasta el momento no había sido confirmado oficialmente. “Estaban soldando adentro de un tanque que estaba con metanol. El tanque de la explosión quedó como cuando éramos chicos y le poníamos un cohete a un tarrito de durazno”, graficó con crudeza.
La responsabilidad de Terminal 6 y los riesgos de infraestructura
Uno de los ejes centrales del reclamo de SOEA radica en la ubicación estratégica de la planta siniestrada. Succi subrayó que Albardón Bio opera físicamente dentro del inmenso predio de Terminal 6 (T6). “Tiene conexión directa con Terminal 6, que le brinda servicios, vagones y electricidad. Nosotros vamos a tomar cartas en el asunto y haremos una presentación en el Ministerio de Trabajo, porque T6 acá es solidaria y responsable”, adelantó.
El riesgo de una tragedia en cadena estuvo latente. Según el dirigente, un cambio en la dirección del viento evitó que la catástrofe fuera aún mayor, ya que a media tarde el calor se dirigía hacia las instalaciones de Terminal 6 y Unid 2000, cuyos fondos lindan con la empresa de biodiésel.
A esto se sumaron las severas críticas a la infraestructura de emergencias del predio. Succi cuestionó las habilitaciones del lugar, señalando que las calles internas funcionan como “pasajes” que no cumplen con los 12 metros reglamentarios de ancho, lo que provocó un embudo logístico durante el operativo de rescate: “Entraban los bomberos y no podían salir los demás”.
Censura y la frase que enciende alarmas
Sobre el final de la entrevista, Succi denunció un bloqueo informativo por parte de las autoridades provinciales, asegurando que existe un “hermetismo total” y que los bomberos “están totalmente censurados” para brindar detalles técnicos de lo ocurrido a la prensa.
El Secretario General concluyó su intervención con una frase lapidaria que interpela a todo el sistema de seguridad industrial del Cordón Agroexportador. Cuestionando la irresponsabilidad corporativa y las presiones del gobierno sobre las medidas de fuerza sindicales, Succi lanzó una advertencia letal: “Acá estamos parados en un lugar donde algún día podemos volar todos”.






