El debate por la nueva Ley de Biocombustibles sigue generando tensiones entre el interior productivo y el gobierno nacional, con un impacto directo en la matriz agroexportadora que conecta a los campos de la Región Centro con las terminales del Cordón Industrial de Santa Fe. Durante la inauguración de una nueva edición del Congreso Internacional de Maíz, el gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, lanzó fuertes críticas hacia la gestión libertaria y exigió mayor celeridad para potenciar la industrialización del sector.
“¿Puede ser que un país que produce 70 millones de toneladas de maíz tenga que pelear todos los días para tener una ley de biocombustibles?”, se preguntó el mandatario provincial, dejando en claro el malestar por las trabas políticas que frenan el desarrollo energético.
En un discurso con tono de reclamo, Llaryora apuntó directamente a las prioridades económicas de la Casa Rosada: “No es sólo producir, es transformar, industrializar. Para eso se necesita una política de Estado. Hacen más esfuerzo por importar autos eléctricos que por mejorar políticas que benefician a los sectores productores”.
El planteo del gobernador subraya el contraste entre el avance productivo del interior y la presión fiscal sostenida. Tras recordar que su provincia alcanzó un récord histórico de 23 millones de toneladas de maíz, fustigó la continuidad de los derechos de exportación. “Es increíble que tengamos este nivel de trabajo y producción, en silencio y todavía con las malditas retenciones”, enfatizó.
Media sanción con “sabor agridulce”
El trasfondo del reclamo es la reciente media sanción que obtuvo en el Senado el proyecto de la nueva Ley de Biocombustibles, impulsado con el apoyo de la jefa de la bancada oficialista, Patricia Bullrich. La iniciativa eleva el cupo obligatorio de corte en las naftas del 12% al 15%.
Sin embargo, para la agroindustria y las grandes procesadoras de bioetanol, este incremento es visto apenas como un paso intermedio. En el sector comparan el escenario local con el de los países vecinos: en Paraguay el corte de las naftas ya llega al 30%, mientras que en Brasil —pionero en la materia— alcanza el 32%.
Víctor Acastello, uno de los fundadores de ACA Bio, dejó en claro durante el congreso que el 15% es solo “un escalón más a subir, pero no el definitivo”. El modelo a seguir, según expuso Llaryora, es el brasileño y el estadounidense, donde se busca “exportar la menor cantidad de materia prima posible e industrializar al máximo para exportar con valor agregado”.
Por su parte, el ministro de Bioagroindustria de Córdoba, Sergio Busso, sumó presión para que la ley avance en Diputados y se consolide en beneficio de toda la cadena de valor, incluyendo a las plantas productoras radicadas en la provincia de Santa Fe. “Hay tres pilares fundamentales: la soberanía alimentaria, la energética y la ambiental. Tener la media sanción nos va a permitir producir más y mejor, además de dar trabajo”, concluyó.







