El violento episodio registrado en la jornada de ayer en el centro de San Lorenzo, que culminó con una persecución de alta tensión en la Autopista Rosario – Santa Fe, un jefe del Comando Radioeléctrico apuñalado y dos ladrones de motos detenidos, encendió las alarmas operativas de la Unidad Regional XVII. Ante la reiteración de casos donde las denuncias sufren demoras vitales o las víctimas intentan resistirse al asalto, la Jefatura emitió un contundente pedido a la comunidad: “No intervenga, ni se exponga. Alejate y llamá al 911”.
Tal como informó SL24, el exitoso operativo cerrojo que permitió interceptar a los delincuentes en el kilómetro 8 y recuperar la motocicleta Honda Wave robada en la esquina de San Martín y Urquiza fue posible, en gran medida, gracias al rápido aviso a la central de emergencias. Por este motivo, desde la cúpula policial insisten en la urgencia de no perder tiempo intentando contactar a dependencias locales.
En paralelo, el comunicado oficial hace hincapié en la prevención ciudadana. Las autoridades solicitaron a los vecinos que extremen las medidas de seguridad sobre sus vehículos particulares (uso de candados, trabas o cadenas) para obstaculizar el denominado “robo fácil” o de “levante”, una modalidad delictiva que aprovecha el mínimo descuido en la vía pública.
El fin de los llamados a las comisarías
El punto medular del mensaje institucional es la reconfiguración del sistema de atención de emergencias. La URXVII fue categórica al recordar que las comisarías locales ya no cuentan con atención de llamadas para despachar móviles. La centralidad operativa recae de forma exclusiva y excluyente en el sistema 911.

Este esquema tecnológico y centralizado cumple un doble propósito institucional. Por un lado, permite despachar de inmediato al móvil que se encuentre patrullando más cerca del lugar del hecho, garantizando una velocidad de respuesta óptima. Por el otro, asegura la trazabilidad absoluta del accionar policial: los llamados quedan grabados y el recorrido de los patrulleros es monitoreado por GPS, lo que transparenta la operatividad de la fuerza.






